Generación tras generación, la saga familiar Verdú-Cantó recuerda aquel viaje a caballo por los campos de La Mancha realizado por José, el antepasado que lo inició todo allá por el año 1886. El espíritu emprendedor movió a aquel empresario de Novelda (Alicante) a desplazarse en busca de las mejores partidas de azafrán de la región vecina. Desde ese momento, la historia de esta familia es una historia de constante reactivación durante un siglo y medio que ha llegado hasta hoy y que no tiene ninguna duda de que va a seguir su andadura.

La clave, según se desprende de su historia, ha sido y seguirá siendo la capacidad de reinvención. Desde aquel primer momento en el que la idea de José Verdú-Cantó era hacerse con las mejores partidas de azafrán para comercializarlas en el exterior hasta hoy, cuando la compañía está desarrollando nuevos productos a nivel nutricional como complemento a lo que ha sido su principal línea de negocio, la historia de esta compañia ha sido un ejemplo de readaptación y crecimiento constante.

Así resumen la más reciente reactivación de la empresa, sus responsables actuales: «Somos una empresa de especias familiar de más de 130 años, que hemos superado todas las crisis que ha habido desde finales del siglo XIX, y durante el siglo XX; y gracias a nuestra capacidad de resiliencia esta crisis sanitaria también la vamos a superar. Para ello, hemos enfocado nuestros productos hacia la personalización, localización y modo de vida saludable. Es por ello por lo que estamos desarrollando acciones a nivel local como apoyo a residencias de mayores quiénes han sido los más perjudicados en esta crisis, estamos desarrollando un producto para sector de nutracéuticos proporcionando todos los beneficios nutricionales de nuestros extractos, estamos apoyando al comercio local y nacional, y estamos promocionando la tienda online para poder cubrir todas las necesidades de nuestros clientes».

Además, concluyen, «durante esta crisis hemos adaptado nuestras instalaciones para mantener nuestra actividad y poder dar servicio a nuestros clientes desde el principio con todas las medidas de seguridad que las Autoridades Sanitarias requerían, siendo soporte para todos nuestros empleados y sus familias».

Por el camino, a lo largo de los años, han ido introduciéndose otras características de reactivación, como nuevas líneas de productos, apertura de sedes en otros países… La saga familiar de los Cantó-Verdú tiene muy clara cuál es la receta: la resiliencia.