El PIB ya no contamina. Quizá sea esta una de las grandes lecciones que nos ha dejado la economía desde la crisis de 2008. Si hasta ese momento, según datos del Observatorio de la Sostenibilidad, el crecimiento de la actividad empresarial había llevado aparejado otro crecimiento, el de las emisiones, la tendencia cambió por completo cuando el país inició la senda de la recuperación allá por el año 2014.

Así es como en estos últimos años la economía española ha ido aumentando su PIB al mismo tiempo que se iba produciendo un paulatino descenso de las emisiones de dióxido de carbono.

Los motivos los explica en La Vanguardia Marcos Castro, miembro del Observatorio de la Sostenibilidad. Por un lado, apunta al cambio tecnológico de muchas empresas, que priman ahora la eficiencia energética y, sobre todo, el uso de energías renovables. El segundo motivo que pone sobre la mesa Castro es el del descenso del peso específico que tiene la construcción en el PIB. En este sentido, alude a que el turismo se ha convertido en uno de los motores de esta recuperación.

Estos argumentos ofrecen una idea clara del escenario que se plantea ahora, en la nueva era post covid 19, en el binomio que forman economía y lucha contra el cambio climático.

Después de la crisis del coronavirus, es evidente que se va a producir una nueva caída del PIB que obligará a muchas empresas a reinventarse. El hecho de que en todos los foros económicos se esté planteando que muchas de las soluciones para la reactivación deben provenir de la digitalización y de la eficiencia energética ─esta fue una de las conclusiones, por ejemplo, de una charla entre directivos de las grandes cadenas de distribución, Mercadona, Consum e Ikea─, deja claro que un posible repunte del PIB tras esta crisis no llevará consigo el lastre de aumentar también las emisiones a la atmósfera.

Organizaciones empresariales como la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) demanda nuevas políticas para que el turismo, uno de los sectores más castigados, se convierta de nuevo y cuanto antes en el tractor de la economía. Y si eso sucede y además se aumenta el potencial de las empresas en cuanto a digitalización, hacer crecer la economía al tiempo que se lucha contra el cambio climático no será una utopía.