El mercado Cuarzo de Zaragoza esconde un pequeño gran tesoro empresarial. Se trata de la pescadería Zoraquiain, una empresa que está intentando revolucionar el sector de la venta de pescado y marisco con la creación de un nuevo concepto: la pescalidad. Este valor añadido es el que le está permitiendo reactivarse tras la pandemia, apostando por varias señas de identidad con las que pretende convertirse en una empresa única.

“Queremos revolucionar el mundo de la pescadería, apoyándonos en todas las posibilidades que nos dan las nuevas tecnologías, pero sin olvidar la tradición. Queremos conseguir convertirnos en un negocio atractivo y en ejemplo para todo tipo de empresarios”, explican sus responsables.

Esta empresa selecciona los productos a través de mayoristas reconocidos, en contacto con los mejores puertos nacionales: A Coruña, Vigo, Burela, San Sebastián, Sant Carles de la Rápita, Vinaròs… Durante todo el proceso el género es tratado en condiciones óptimas de manipulación, almacenamiento y traslado. El pescado se prepara sin espinas, con corte aséptico y libre de anisakis. La calidad está garantizada y ese es uno de los valores diferenciales que se transmiten desde Zoraquiain.

Además de esta apuesta por la calidad para reactivarse, otro sello de esta empresa es la búsqueda de la sostenibilidad en la presentación del producto. Así, “con nuestro servicio de bandejas ecológicas con raciones homogéneas para una o más personas, te resultará muy fácil organizar tu compra semanal o mensual”, explican desde la pescadería.

Calidad, “esmero en la atención” y sostenibilidad son las tres características que están haciendo de Zoraquiain un referente en el sector en la capital aragonesa. Es el punto de partida para un crecimiento y una inspiración para otras empresas.