Un arquitecto y empresario de la construcción puede ayudar de muchas maneras a la reactivación dentro de su sector pero pocos pensarían que podría ayudar a otros sectores castigados, como el del turismo. Pero el marbellí Jesús María Flores ha dado con la fórmula. Este arquitecto se ha reinventado y, lo que es más importante, ha inventado una herramienta para contribuir a mejorar la seguridad sanitaria de los restaurantes, de manera que, gracias a su entorno más seguro, pueda seguir recibiendo clientes.

Este invento es Traylid y según su ideólogo «no es sólo una bandeja anti-Covid-19, es un concepto». Constituye el eje central de lo que podría ser un sistema seguro de protección del consumidor: el total aislamiento de los alimentos y bebidas de la exposición a los agentes patógenos. «En estos momentos se pone especial énfasis en la conservación, la manipulación, la confección y la salida de la cocina con normas tanto nuevas como ya existentes. Pero se sigue dejando sin protección la exposición de estos alimentos durante el recorrido desde la salida de producción y el cliente. Los alimentos deben cruzar un ambiente contaminado por presencia humana, por sus respiraciones, toses, risas y contactos, muy cercanos», resume.

Traylid es una tapa que puede combinarse con ocho o diez bandejas, que serán depositadas y recogidas de las mesas con un solo movimiento. Según explica Flores, «a diferencia de las bandejas tradicionales, que precisan años de experiencia, se puede utilizar sin error desde el primer momento. Son cómodas y seguras, ya que sitúan el centro de gravedad por debajo del punto de sujeción. Incluso pueden llevarse fácilmente dos, ya que el efecto péndulo de su diseño mantiene los alimentos y – sobre todo las bebidas – en sus recipientes».

Jesús María Flores inventó este producto durante el confinamiento y ahora ya lo está implantando en algunos establecimientos de Marbella.