La startup barcelonesa Ticc ha creado un dispositivo de luces intermitentes para cascos de bicicletas y patinetes eléctricos que mejora la seguridad de los usuarios de estos vehículos. Con el objetivo de iniciar su producción, ha realizado una campaña de micro mecenazgo en la plataforma Kickstarter, que superó su objetivo de recaudación en un 120% durante los primeros días de campaña. La empresa emergente fue seleccionada por expertos de Elisava, la escuela de diseño e ingeniería de Barcelona, en la primera convocatoria del Crowdfunding Challenge, que acompaña y asesora proyectos de alumnos y exalumnos para garantizar el éxito de la campaña.

Ticc es un dispositivo de luces intermitentes que se adapta a cualquier tipo de casco. Su innovador sistema de sensores de movimiento permite que el usuario pueda indicar al resto de conductores y peatones la dirección que tomará con un ligero movimiento de cabeza, a la izquierda o a la derecha, sin retirar las manos del manillar. Su sistema de luces LED aseguran visibilidad de día y de noche, a más de 400 metros. Para incrementar la seguridad, el dispositivo dispone de un sistema de altavoces conectados a la luz, que informa al usuario cuando el intermitente se ha activado. Además, al ser hermético, es resistente al agua y a cualquier adversidad climatológica.

El dispositivo nació de la voluntad de Sergi Paez, Guillem Crosas, Jordi Planas y Bárbara Montoto, cuatro jóvenes emprendedores que querían impulsar el cambio hacia una movilidad sostenible y segura en las ciudades. “Si como se prevé, la bicicleta y el patinete se convertirán en uno de los ejes centrales de la movilidad en las ciudades del futuro, queremos ser un actor clave para asegurarnos que este incremento de usuarios en la vía pública se haga de la manera más segura para todos”, afirma Sergi Paez, cofundador del proyecto y estudiante del Grado de Ingeniería en Diseño Industrial de Elisava.

La empresa emergente ha sido una de las tres que han participado en el primer Crowdfunding Challenge de Elisava, una iniciativa que selecciona proyectos de alumnos y exalumnos que dan respuesta a retos sociales, educativos y medioambientales desde el diseño. Las innovaciones elegidas reciben acompañamiento en las fases de diseño, estrategia y lanzamiento de la campaña de micro mecenazgo a cargo de un grupo de expertos de Elisava liderado por Valentí Acconcia, consultor y conocedor del crowdfunding desde el 2011. Acconcia trabaja con las principales plataformas internacionales y ha asesorado a más de 250 empresas globales que han conseguido recaudar 3,7 millones de euros. Acompañaron a Ticcen esta primera edición del Crowdfunding Challenge, el proyecto Ludófano, un instrumento híbrido que combina cuerdas, viento y percusión para encontrar la propia identidad instrumental; y Khetu Khama, que busca la creación de un hub de artesanía dentro de la comunidad Linga Linga de Mozambique.

Fuente: Ticc