La principal fábrica de Strugal, situada en Sevilla, será una smart factory adaptada al futuro para 2023. En 2018 esta compañía, especialista en soluciones de aluminio y PVC, puso en marcha un plan de mejoras para automatizar y digitalizar los procesos. Con una inversión de 12 millones de euros, va a dotar a este centro productivo de una mayor capacidad de producción, optimizando la calidad y los plazos de fabricación.

Este plan de mejoras se encuentra actualmente al 50% de su ejecución. Gracias a él la planta podrá elevar su desarrollo tecnológico con la maquinaria y los procesos más avanzados del sector de la extrusión y acabados, según expone la propia compañía en un comunicado.

Entre las principales mejoras destaca la incorporación de tres líneas de embalaje automático. El objetivo, en este caso, es aumentar la agilidad del proceso de empaquetado y ofrecer una amplia gama de posibilidades de embalajes. De esta forma, el cliente podrá recibir su pedido en un formato acorde con sus medios de descarga, transporte y almacenamiento de barras.

Junto a la modernización de los periféricos de las prensas de extrusión, también está contemplada la ampliación 3.500 m2 del almacén regulador, que  aumentará su capacidad un 10%. También está prevista la incorporación de un cuarta prensa de extrusión para perfiles industriales y para arquitectura de gran tamaño.

Gracias a la automatización de los procesos, se reforzarán los controles de calidad y disminuirá el manipulado del material. La automatización también se aplicará a los flujos de fábrica para reducir desplazamientos del propio material dentro del centro de producción. De esta forma, se reduce el tiempo de paso de un pedido por fábrica.

El objetivo de esta inversión es ampliar mercado y reforzar su capacidad productiva, que tendrá un aumento del 25%. Con una filosofía basada en el diseño y la innovación, actualmente Strugal cuenta con seis fábricas y más de 1.500 empleados repartidos por todo el mundo.

Fuente: Strugal