Modernizar el sector del calzado a través nuevos desarrollos, patentes y técnicas de fabricación. Ese es el objetivo con el que nacía en Elche, Alicante, Simplicity Works en 2011.

Una labor que ahora da el salto a los grandes fabricantes americanos con Bonding Cell, su innovadora tecnología para la creación de calzado.

Así Simplicity Works ya ha iniciado la exportación de sus primeras líneas de producción para distintas compañías entre las que destaca la mexicana Berrendo, uno de los principales fabricantes de calzado de seguridad y outdoor del continente, en cuyas instalaciones nacen las botas y zapatos de conocidas marcas internacionales como Carterpillar o Puma Safety, entre otras.

Junto al envío de toda la maquinaria necesaria, Simplicity Works también ha realizado formaciones específicas con su equipo de ingenieros para la rápida implantación de su tecnología.

Más de 800 pares de zapatos al día de forma sostenible

La tecnología Bonding Cell desarrollada por la alicantina también tiene en cuenta cómo reducir el impacto medioambiental de la industria.

“Estimamos que nuestro sistema permitirá manufacturar más de 800 pares de zapatos o zapatillas al día en cualquier factoría que trabaje con dos turnos”, afirma Adrián Hernández, fundador y director de Simplicity Works.

“Además, proporcionamos el valor añadido de un proceso de producción sin residuos o zero waste, en el que reducimos muchísimo el desperdicio de materiales y facilitamos el reciclaje de partes sobrantes para la fabricación de entresuelas, materiales de aislamiento o suelos amortiguadores, en el caso de la industria del calzado”, destaca el directivo.

Según los datos manejados por la compañía, el impacto de su maquinaria supondría una rebaja de CO2 de más del 13% por cada par de zapatos, lo que representaría una reducción de 1.062.450 kg de CO2 por cada millón de zapatos fabricados, a los que se sumaría un ahorro de 13 millones de litros agua. Actualmente, ningún otro sistema de producción de calzado alcanza este nivel de responsabilidad con el entorno.

Fuente: Simplicity Works