El sector de la aviación avanza decididamente hacia la descarbonización mediante el uso de biocombustibles y la Asociación del Transporte Aéreo Internacional se ha fijado un crecimiento cero de las emisiones de carbono desde 2020. Para hacerlo posible se están desarrollando diversas iniciativas entre las que destaca, por su alta aportación a la reducción de CO2, el uso de distintos combustibles sostenibles, como los biocombustibles avanzados producidos a partir de residuos.

En este contexto, Repsol ha completado con éxito la fabricación del primer lote de biojet del mercado español producido a partir de residuos, marcando un hito que supone una evolución en la descarbonización de los combustibles para transporte aéreo, un segmento donde la electrificación no es viable por el momento. Este lote consta de 5.300 toneladas de combustible y cumple con todos los requisitos de calidad del producto y con las condiciones de sostenibilidad de la cadena de producción, logística y de comercialización. Su uso evitará la emisión de 300 toneladas de CO2 a la atmósfera, el equivalente a 40 vuelos Madrid-Bilbao.

El uso de residuos como materia prima para el biocombustible, supone la integración de herramientas de economía circular en el proceso. De este modo se mejora la gestión de los residuos, transformándolos en productos de alto valor añadido como los combustibles de baja huella de carbono.

Cabe destacar que el impulso de este tipo de combustibles se suma a los proyectos que Repsol ya ha desplegado en eficiencia energética, generación de electricidad baja en emisiones, hidrógeno renovable, economía circular, combustibles sintéticos y captura, uso y almacenamiento de CO2, y es uno de los principales ejes estratégicos de la compañía para alcanzar su objetivo de ser una compañía cero emisiones netas en el año 2050.

Fuente: Repsol