En plena reactivación tras una crisis, se puede considerar valiente a quien asume el reto de crear una empresa; o a quien decide reconducir la línea de negocio de una empresa ya existente; o a quien acomete esa diversificación creyendo firmemente en que puede mejorar una idea que ya existe y que la mayoría de usuarios considera infalible. Cuando se da esta circunstancia, el reto, como la valentía de quien lo propone, es mayúsculo.

ReadyMe es una empresa que se dedicaba antes del confinamiento a la comercialización de software para hostelería, pantallas y kioscos de autoventa. Pero esta actividad quedó paralizada con el estado de alarma y ahí surgió la idea que iba a cambiar para siempre la identidad esta compañía. No sólo iba a reinventarse sino que se había propuesto ayudar a los negocios locales perfeccionando las grandes plataformas de delivery existentes en el país.

La solución pasaba por que los establecimientos hosteleros (bares, cafeterías, restaurantes…) no pagaran una comisión tan alta por pertenecer a esos grandes gigantes y, por tanto, pudieran ser más eficientes a nivel económico. La plafatorma desarrollada por ReadyMe reducía ostensiblemente el coste para los empresarios locales y permitía, a la vez, que su volumen de negocio se resintiera lo menos posible, ya que a partir de ese momento, tenían la posibilidad de entrega a domicilio.

ReadyMe dio una pequeña vuelta al modelo de las grandes plataformas. «La idea no era crear un nuevo agregador de restaurantes (de esos ya hay muchos), sino crear, a coste cero, una plataforma de pedidos propia de cada restaurante. Así, estos podían disponer de su propia herramienta sin depender de aplicaciones de terceros».

Ni que decir tiene que se trata de un ejemplo más de ayuda a la reactivación empresarial tras una reactivación propia. Y ahí están los resultados: «Después de dos meses, ya son más de 30 los restaurantes asociados a nuestra plataforma y seguimos creciendo día a día, luchando por levantar nuestro negocio y por tratar de recuperar el sector hostelero, el más afectado por la crisis del coronavirus».