El paso del 4G al 5G y, como vaticinan algunos expertos, del 5G al 6G en la próxima década, no es un asunto menor. Cada uno de estos avances tecnológicos implica un aumento exponencial de las posibilidades de mejora y reactivación de los grandes sectores de la economía. Lo saben bien las grandes industrias y, por supuesto, lo saben mejor las grandes compañías de telecomunicaciones, que a día de hoy ya trabajan en varios proyectos y en varios prototipos de actuación.

De entrada, conviene destacar, como han venido avanzando los expertos, que el 5G multiplicará por 10 la capacidad en la red de los dispositivos, lo que supone un salto exponencial en el número de conexiones posibles entre ellos y, en esencia, llevará a contar con una mayor transmisión de información, una mayor interconexión de aparatos y todo ello de manera simultánea. ¿En qué se traducirá todo ello? Desde la cultura a la industria, pasando por la sanidad o el deporte… Cada sector tendrá su porción de mejora en los próximos años. Y el PIB global, según un estudio de Nokia, lo notará, con un impacto de 8 billones de dólares hasta 2030 gracias al avance de las redes.

Así, el 5G como coinciden en afirmar compañías como Vodafone, Telefónica y Orange, va a permitir, en el campo de la sanidad, mandar drones geolocalizados al milímetros con material sanitario para atender una urgencia; realizar una intervención quirúrgica en remoto; reforzar la fiabilidad de los aparatos de detección de enfermedades y la posibilidad de manejarlos en remoto; o incluso crear entornos de realidad aumentada para tratar fobias.

La industria, cómo no, también tendrá su parte de protagonismo. En esencia, las mejoras podrían llegar de la mano de la automatización de infraestructuras o de cadenas de suministros o de la generación de entornos virtuales que recreen pautas de producción; en la agricultura, el uso con precisión milimétrica de los drones va a dar también muchas posibilidades, así como la supervisión de obras de grandes infraestructuras.

Las grandes empresas, eso sí, todavía son dependientes de las operadoras de telecomunicaciones, pero algunos expertos avanzan que quizá en los próximos años las grandes corporaciones tengan capacidad para asumir el control de redes específicas de manera que no tengan tanta dependencia del operador principal. Esta mejora, de carácter estratégico, también debe ser tenida en cuenta.

Por último, el ocio, el turismo y el comercio son sectores con grandes posibilidades de mejora gracias al 5G. Una domótica fiable y robusta en las comunicaciones gracias al internet de las cosas con 5G, la evolución de las retransmisiones de eventos de todo tipo, las recreaciones históricas en museos gracias a la realidad aumentada y virtual, la digitalización eficaz, eficiente y atractiva de los comercios o el potencial de mejora de las smart cities son solo unos pocos ejemplos de cómo puede cambiar nuestro día a día gracias a la tecnología de nueva generación.