Los turistas que deseen conocer la ciudad de Toledo tienen desde hoy una nueva opción a la hora de elegir su alojamiento: la Posada de la Sillería, el hotel que ha abierto sus puertas para, como sus responsables señalan, permitirles “sumergirse en la historia” de la ciudad.

Ubicado en pleno casco histórico toledano, el establecimiento nace de la idea de una familia de Toledo que, en colaboración con diferentes empresas de Castilla-La Mancha, “busca ofrecer un trato diferente al cliente, enfocado en su experiencia, con un trato familiar y contando con grandes avances tecnológicos que hagan de su estancia algo único.

Así, alojado en una casa del siglo XVII rehabilitada, la Posada ofrece 24 habitaciones personalizadas. “No le falta ningún detalle. Cada habitación es diferente, unas con vistas a la calle Sillería, a la plaza de San Agustín o al patio; otras con ventanas en las que se puede disfrutar de una panorámica única con el Alcázar en primer plano”, explican desde la empresa hotelera. La oferta del hotel se complementa con el espacio gastronómico ‘Manjares’, un restaurante “con platos tradicionales con técnicas y toques de vanguardia donde el producto de proximidad cobra la importancia que se merece”.

En el proceso de restauración, el objetivo ha sido crear un entorno que refleje las diferentes épocas que ha vivido el edificio, con todas las comodidades del siglo XXI. Así, destacan en su decoración las yeserías mudéjares del patio, o las escayolas y vistosos azulejos encontrados durante las obras de restauración. La bienvenida al restaurante ‘Manjares’ la dan los suelos hidráulicos que originalmente pertenecían a las diferentes estancias de la casa y los espacios de las antiguas caballerizas se han mantenido como espacios reservados para eventos y parte del restaurante.

Fuente: ABC