La de Partakus es una historia de superación continua. Es la historia de una idea rompedora en el mundo de la reparación de vehículos, que tardó tres años en desarrollarse y que, a los dos meses de su puesta en marcha y con un crecimiento prometedor, se vio paralizada por la llegada de la pandemia. Pero este frenazo no fue acogido como tal sino «como una oportunidad de perfeccionar el proyecto para salir disparados cuando todo pasara».

El director de la compañía en España, Laurent Gambotti,  admite que «tanto esfuerzo no podía afectarnos, teníamos que mirar al futuro y para mirar al futuro debíamos adaptarnos a las circunstancias; rendirse no era una opción«.

Así fue como, durante la pandemia, que obligó al cierre de los talleres (una de las patas del negocio), el equipo de Partakus decidió dar un nuevo impulso a la aplicación para salir reforzados y establecer unas prometedoras previsiones de crecimiento en Francia, Italia y España que les hará estar presentes en más de 36.000 talleres.

La herramienta Partakus pone en contacto a los talleres y a los distribuidores de materiales para la reparación de vehículos. Un sistema de trabajo que, en la actualidad, supone unos 20 minutos a los propietarios de las empresas a la hora de pedir piezas, se reduce ahora a apenas dos minutos. «El taller es más productivo, puede atender más rápido y mejor a sus clientes», indica Gambotti.

No ha sido fácil afrontar una situación en la que «no sabíamos los talleres que iban a cerrar el negocio o los distribuidores que iban a cambiar de idea con respecto a nosotros», pero «hemos continuado nuestra labor comercial durante todo este tiempo para asegurar que nuestras previsiones no varían». Otra situación que ha tenido que revertir con mucha paciencia Partakus es el hecho de que «es un sector que tiene unas costumbres muy arraigadas pero muchos se están dando cuenta que la digitalización es el futuro».

Partakus parte de la idea matriz de que los talleres están en España muy sometidos a las exigencias del cliente en inmediatez y precio, de manera que su digitalización puede ayudar en ese sentido. La aplicación reduce los tiempos, el taller con dos sencillos pasos conoce qué distribuidores le ofrecen la pieza que necesita y en cuánto tiempo. Y elige. Además, según explica Gambotti, «se ofrece un servicio de calidad porque son distribuidores expertos».

En definitiva, se trata de una idea revolucionaria que, no sin superar dificultades y obstáculos, tiene una gran proyección de futuro. Un ejemplo inspirador para otros empresari@s.