El sector hotelero se reinventa ante la difícil situación que está soportando. Frente a la opción de cerrar puertas, muchos establecimientos y cadenas hoteleras han optado por un cambio de negocio circunstancial que les permite seguir operando, a la espera de que mejore la situación. Recúbica, la consultora madrileña especializada en estrategias empresariales ágiles, apunta las transformaciones posibles de estos establecimientos: reconvertir habitaciones en oficinas o en restaurantes pop-up o salas en espacios educativos. Algunos de estos cambios de modelo de negocio ya están en marcha.

Alquilar una habitación transformada en oficina es una solución ideal para aquellos que teletrabajan pero que por diversas razones no pueden hacerlo desde su casa, ya sea porqué no disponen de las herramientas necesarias, porqué no tienen espacio o necesitan cambiar de entorno para concentrarse. En este caso, la habitación-oficina incluye todos los elementos necesarios para poder teletrabajar y, como extra, dispone de servicio de habitaciones. Además, con las precauciones sanitarias recomendadas por las autoridades, estas habitaciones transformadas se están convirtiendo también en espacios de co-working. Algunos ejemplos los encontramos en cadenas como B&B Hotels, Melià y Accor. Otra manera de sobrellevar el impasse económico al que obliga la pandemia es transformar las habitaciones en restaurantes pop-up. Según Recúbica, uno de los ejemplos de esta simbiosis entre hotel y restaurante lo encontramos en el Lidköping Stadshotellet, en Suecia, que ha convertido sus 67 habitaciones en otros tantos restaurantes pop-up como respuesta a la demanda de grupos de personas que deseaban disponer de una oferta gastronómica completa, segura y privada en tiempos de pandemia.

La educación a distancia a menudo comparte las limitaciones del teletrabajo: el hogar no siempre es el mejor lugar par aprender, o no se tienen los medios necesarios o las familias no pueden dejar solos en casa a los pequeños. Seis hoteles de Girona han tomado la iniciativa para dar una solución a este problema y han puesto a disposición de los estudiantes diversos espacios donde pueden llevar a cabo sus clases, anexando sus salas a escuelas de la ciudad. Y yendo incluso más allá en la vertiente social, el hotel Holiday Inn Madrid, situado en el barrio de Las Tablas, ha decidido reconvertir su establecimiento en un refugio para las personas que la crisis económica ha dejado sin recursos y sin hogar. Las ayudas que el establecimiento recibe del gobierno por abrir sus puertas a los más castigados por la pandemia, le permite seguir operativo hasta que la situación se estabilice. Recúbica aconseja que estas transformaciones vayan acompañadas de herramientas de software que ayuden a gestionar las nuevas actividades hoteleras; señalizar de manera clara las áreas transformadas para facilitar el acceso a los nuevos clientes y redactar las nuevas normas de utilización de las instalaciones; y tener una política de limpieza y un protocolo adecuado a la situación actual. Adaptarse lo antes posible a una situación adversa puede ser decisivo para el futuro del negocio.

Fuente: Recúbica