Empresas, empresarios y trabajadores han conseguido durante más de dos meses mantener el ritmo constante y vital de la actividad industrial y comercial. Y ha llegado la hora de centrar todas las fuerzas en activar toda la economía. Porque la vuelta a la normalidad productiva es esencial para el desarrollo económico y social de nuestro país. Hemos demostrado que podemos adaptarnos a los cambios, que la crisis sanitaria en vez de paralizarnos ha fomentado nuestra creatividad, la disposición a asumir riesgos y el afán de superación. Y no vamos a parar.