Evitar la burocracia en las importaciones de China, cuidar el producto local y, lógicamente, luchar contra la pandemia a la vez que se activa un negocio. Esas son las bases sobre las que se asienta en nacimiento de MasFabE, una empresa malagueña (ubicada en la localidad de Pizarra). «Nuestros clientes están buscando material local, que esté fabricado en España o en Europa. Queremos poder cubrir la gran demanda que hay a nivel nacional», explica Pedro Herranz, socio de la firma junto a Marcos Montero y Manuel Torres, en declaraciones al periódico Diario Sur.

Su producción será de 16 millones de mascarillas al mes (400 cada minuto), con las que nutrir al mercado nacional, ahora que, además, es obligatorio el uso de esta prenda para luchar contra el coronavirus.

El nacimiento de la empresa se gestó en abril pero, según reconocen sus responsables, acusó problemas burocráticos que han impedido que no sea hasta septiembre cuando la fábrica esté a pleno rendimiento. Para hacerlo posible, ha sido necesaria una inversión en una nave de 1.500 metros cuadrados, distribuidos en tres grandes estancias: la sala de producción, de 1.000 metros cuadrados, el almacén y la ‘sala blanca’ de 500 metros cuadrados cada uno.

Además, se ha contratado a 40 personas para cubrir las cuatro líneas de producción.

Según cuenta Herranz al Diario Sur, toda la maquinaria necesaria ha sido adquirida a la empresa sevillana Andyor S.L. Concretamente, se trata de máquinas diseñadas exclusivamente para la fabricación de mascarillas higiénicas y quirúrgicas duales, con hasta «cuatro capas de protección».

La empresa explica que las mascarillas quirúrgicas e higiénicas producidas cuentan con hasta 4 capas de filtrado. Además, gracias a su exclusivo proceso de fabricación único, incluyen una impregnación adicional con tecnología Viroblock de HeiQ, otorgando propiedades antibacteriana, antimicrobios y antigérmenes.