Para entrar en los misterios de la literatura universal, nada parece más natural en el siglo XXI que aplicar el Big Data, la Inteligencia Artificial y otros métodos computacionales a la creación literaria. Ahora descubrir patrones de creación, arquitectura de los versos, e incluso grandes autores ocultos tras obras no tan conocidas, es posible gracias a algoritmos capaces de leer lo que se esconde a nuestros ojos.

Es por eso que la UNED participa, junto a otras doce instituciones europeas, en el proyecto ‘Computational Literary Studies Infraestructure’, que aplica nuevas tecnologías digitales y algoritmos a la creación literaria para experimentar nuevas maneras de investigar el ámbito literario.

El proyecto, que tiene prevista una duración de 4 años, cuenta con fondos por valor de 5 millones de euros que se destinarán a compartir recursos y datos de alta calidad que pongan algo de luz a siglos de creación literaria.

“Sirve para identificar el tipo de escritura, identificar personajes, patrones de estilo, percepciones o sentimientos. Se trata de una infraestructura que construye piezas de software y aplica las herramientas, por ejemplo de Inteligencia Artificial, para automatizar los estudios literarios”, explica Salvador Ros, uno de los investigadores de la UNED implicados en el proyecto.

Aplicando estas herramientas se descubrió, por ejemplo, que la británica J.K. Rowling, autora de la saga de Harry Potter, había escrito dos libros anteriores firmados con pseudónimo. Además, estas herramientas digitales ayudan a que la investigación se realice de modo compartido en un campo donde los eruditos eran grandes solitarios que “solían publicar un artículo con un resumen de la investigación, y el resto de la información se perdía. Con este sistema, si el investigador no está abierto a compartir, no encuentra colaboración y no puede avanzar”, asegura.

Fuente: UNED