El poder del pequeño comercio reside en la cercanía con los clientes y en la ilusión por mantener e incluso potenciar un negocio que en muchas ocasiones da continuidad a la labor de padres, madres y abuelos. Y ese poder es el que tienen dos hermanas, Macarena y María, que miman al detalle su tienda. Este establecimiento, llamado Marieta y ubicado en el popular barrio del Cabanyal de Valencia, ha aprovechado la situación vivida en este 2020 para dar un paso más en la promoción pero, sobre todo, ha aprovechado para demostrar a sus clientes que siguen siendo lo más importante.

No perdemos la ilusión y estamos adaptándonos para continuar siendo la tienda de ropa preferida de nuestros clientes. Con la ayuda de las redes, de WhatsApp y de otros medios digitales, atendemos a nuestros clientes aunque no puedan venir a la tienda física”, explican. Lógicamente, la tienda física continúa abierta a pleno rendimiento, puesto que hay una clientela fija que sigue dando importancia al contacto con María y Macarena, que siempre tienen una sonrisa preparada y los mejores consejos sobre moda.

Pero este año ha obligado a muchos empresarios y a muchos comercios de este tipo a reinventarse para llegar a más gente. Marieta no es una excepción. “Vamos a seguir innovando nuestra forma de llegar a los clientes y poder darles esa atención personalizada que sólo un pequeño comercio puede dar sin importar dónde se encuentren”, remarcan las propietarias.

María y Macarena no olvidan que no sólo tienen un compromiso con sus clientes sino también con su familia, puesto que ellas mismas han crecido en el negocio que llevaban sus padres, Juan y Mª Ángeles. Ese sentimiento de pertenencia es el que hace aún más especial la lucha de esta tienda por salir adelante y seguir potenciando el negocio.

“Nos gusta el trato personalizado y buscar lo que más favorece a los clientes para las ocasiones especiales y el día a día”, indican.

Fuente: Marieta