El Área de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid ha terminado de redactar el texto de la nueva Ordenanza de Simplificación de Trámites Urbanísticos (OSTUM) que va a revolucionar la forma en la que la administración se relaciona con los ciudadanos. Se trata de una ordenanza que aúna en un único texto las dos que existen en la actualidad para la obtención de licencias, la Ordenanza Municipal de Tramitación de Licencias Urbanísticas (OMTLU) y la Ordenanza de Apertura de Actividades Económicas (OAAE), pero no se limita a refundirlas, sino que propone un nuevo marco normativo que ofrece seguridad jurídica, proporcionalidad de los procedimientos en relación con las diversas actuaciones urbanísticas y que acorta los tiempos de tramitación.

El nuevo texto reduce casi en un 40 % el volumen de artículos que regulan las licencias en Madrid, pasando de los 136 actuales a 87, lo que la convierte en una normativa más concisa y sencilla.

La ordenanza, que entra ahora en la fase de solicitud de los informes internos, incorpora las propuestas de todos los agentes involucrados en la gestión de las licencias y declaraciones responsables, elimina muchos trámites innecesarios que ahora alargan los procesos y apuesta por la implantación definitiva de la tramitación telemática. 

El impulso a esta ordenanza es, además, una de las medidas incluidas en el Plan de Choque de agilización de licencias del Área de Desarrollo Urbano para ayudar a la recuperación de la ciudad tras la crisis sanitaria.

Con la nueva norma se permitirán actividades temporales en locales, siempre que cumplan con los requisitos ambientales y de seguridad. Así, los establecimientos que lo deseen podrán albergar exposiciones u otras actividades económicas o culturales de forma temporal, algo que hasta ahora no tenía cabida en las ordenanzas. Esto supondrá “más actividad y, por tanto, más dinamismo, más empleo y más riqueza para Madrid”, según ha destacado la vicealcaldesa.

Otra novedad es que con un informe de viabilidad urbanística básica, que cumpla una serie de criterios claros, se facilita que en el plazo de un mes el interesado ya pueda empezar la obra. Además, se define mejor el objeto de las declaraciones responsables y el ámbito de actuación de las entidades colaboradoras urbanísticas (ECU).