La plataforma estadística de la Unión Europea, Eurostat, ha hecho público un informe que sitúa la duración media de la vida laboral de los españoles en 35,3 años. Es un dato ligeramente inferior a la media europea, que se sitúa en los 35,9 años, con lo que se demuestra que el mercado laboral de nuestro país tiene una durabilidad similar a su entorno comunitario, lo cual propicia tendencias similares a nivel de empleabilidad de cara al futuro, algo que tienen que tener en mente muchas empresas a la hora de planificar sus recursos humanos.

Como curiosidad, cabe destacar que los trabajadores españoles trabajan de media tres años menos que sus vecinos portugueses (38,2 años) a lo largo de su vida.

En 2019, la duración media esperada de la vida laboral para la población adulta de la Unión Europea (UE) de 15 años y más fue de 35,9 años. Esto supone 0,2 años más que el promedio para 2018, y 3,6 años más que en 2000.

Por géneros, aunque la duración promedio esperada de la vida laboral ha sido más larga para hombres que para mujeres desde el inicio de la serie de datos, la brecha de género se ha reducido. Los hombres trabajaron 7,1 años más que las mujeres en 2000, pero en 2019 la brecha de género se había reducido a 4,9 años.

Entre los estados miembros de la UE, Suecia y los Países Bajos tuvieron la mayor duración de la vida laboral (42 y 41 años, respectivamente). Estos fueron los únicos dos estados miembros de la UE en los que la duración prevista de los años de trabajo superó los 40 años. A estos dos estados miembros les siguieron Dinamarca (40 años), Alemania (39,1 años) y Estonia (39,0 años). Por el contrario, la duración más corta esperada de la vida laboral se registró en Italia (32 años) seguida de Croacia (32,5 años), Grecia (33,2 años), Bélgica y Polonia (ambos 33,6 años).