Siete áreas. Siete polos. Siete palancas. Se utilice la palabra que se utilice, estas son los siete sectores claves que deben liderar la reactivación económica en Europa. La Comisión Europea los ha marcado en rojo en su agenda y ha instado a que también lo hagan los países miembros. En el plano de la gestión de recursos, estos siete focos serán prioritarios a la hora de la inyección de los fondos aprobados por Bruselas, que es lo mismo que decir que los gobiernos regionales deben tenerlos en cuenta a la hora de presentar los proyectos susceptibles de recibir ayudas.

Estas siete palancas son: energías renovables, la eficiencia energética en edificios, el transporte limpio, el despliegue de banda ancha de internet, la ampliación de la nube, la modernización de las Administraciones públicas y la actualización de los sistemas educativos nacionales.

Pese a estas directrices, las capitales deberán respetar también las recomendaciones económicas que Bruselas les hace cada año, en particular las de 2019 y 2020, centradas principalmente en el Pacto Verde y en el crecimiento sostenible. Es vital, explica la Comisión, que los Estados miembros impulsen «la capacidad de absorción de fondos de la UE a nivel nacional».

Según se publicó recientemente en el periódico Cinco Días, las recomendaciones particulares para cada país se incluyen en el Semestre Europeo. Pero en términos generales, la Comisión se centra en siete ámbitos en los que insta que se invierta el dinero. En lo relativo a la transición verde, uno de los pilares del fondo, pide el desarrollo de tecnologías limpias «preparadas para el futuro» y la aceleración del desarrollo y uso de energías renovables. También insiste en la renovación y rehabilitación del parque de edificios, tanto públicos como privados. A su vez, recomienda promover las tecnologías limpias en el transporte y la movilidad, con estaciones de carga y repostaje que también se extiendan al transporte público.

En lo que atañe a la digitalización, la Comisión propone otros tres ámbitos de actuación: por un lado, el despliegue de servicios de banda ancha rápidos en todas las regiones y hogares, incluidas las redes de fibra y 5G. Por otro, la digitalización de la administración y los servicios públicos, incluidos los sistemas judicial y sanitario, y el aumento de las capacidades de la nube de datos industriales europeos, así como el desarrollo de los procesadores más potentes, de vanguardia y sostenibles.

Por último, Bruselas pide adaptar y actualizar los sistemas educativos nacionales para apoyar las competencias digitales y la formación educativa y profesional para todas las edades.

«El Fondo de Recuperación y Resiliencia es el corazón de NextGenerationEU», ha explicado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. De los 750.000 millones de euros acordados por los Veintisiete, un total de 672.500 millones irán a parar a esta palanca. De estos 672.500 millones, 360.000 millones se desembolsarán en préstamos y 312.500 en subvenciones a fondo perdido, de las cuales a España le corresponderían 59.168 millones de euros, según el criterio de reparto acordado por los líderes y podría recibir hasta 43.480 millones en subvenciones entre 2021 y 2022, y 15.688 millones en 2023 en función de cómo vaya la recuperación económica.