La localidad cacereña de Trujillo es el lugar elegido por la empresa estadounidense Diamond Foundry para construir su primera factoría europea para la fabricación de diamantes artificiales para uso industrial como chips.

La fábrica, que se levantará en unos terrenos de 30.000 metros cuadrados, supondrá una inversión de 800 millones de dólares (unos 670 millones de euros) y la creación de 300 empleos directos. Además, será además cien por cien sostenible y libre de emisiones, ya que la planta contará con 600 reactores de plasma, alimentados por una planta de autoconsumo de 120 MW y baterías adicionales con capacidad para 180 MWh.

Diamond Foundry, que se fundó en 2012 en Silicon Valley (California) y cuenta entre sus inversores con el actor Leonardo DiCaprio, tiene en Estados Unidos una fábrica dedicada a la producción de diamantes artificiales para el sector de la joyería, pero la producción de la futura factoría de Trujillo se destinará para su aplicación como material de superconducción debido a la falta de semiconductores (o “chips”) en Europa, y en concreto en la industria automovilística.

Los diamantes artificiales se obtendrán con la tecnología de reactor de plasma patentada de Diamond Foundry, un sistema innovador y que, como explican desde el Ministerio de Industria, se trata del primer productor de obleas de diamantes de un solo cristal en el mundo.

El objetivo es contar con todos los permisos necesarios en un año o año y medio, y a partir de entonces iniciar la construcción, que durará, aproximadamente, dos años. Una noticia que se acoge con gran expectación y que podría convertir a Extremadura y España en un referente en la fabricación de este nuevo tipo de chips y convertidores avanzados.

Fuente: Cinco Días