En la propia autodefinición de la empresa Lasertall, ubicada en Valencia y dedicada al metal, está la reinvención constante. Desde que abrió sus puertas en 1990 ha sabido reinventarse y adaptarse a las diferentes vicisitudes con las que se ha tenido que ir encontrando. Han sido 20 años en los que la compañía, precisamente gracias a esa capacidad, ha crecido y se ha consolidado como referente.

La pregunta es, pues, evidente. Ante la situación actual, ¿cuál ha sido esta vez el ejemplo de reactivación que ha dado Lasertall? Según explica la propia empresa, «nos hemos tenido que actualizar una vez más y ahora hacemos desarrollo, producción y montaje tanto de estructuras como de equipos«. Gracias a esa readaptación, además,  «no cerramos y pese a que la producción bajó, no hicimos ERTE durante el estado de alarma».

Para contar con una visión global sobre la readaptación continua de esta empresa, cabe resaltar que Lasertall es una empresa que inició su actividad en 1990 dando servicios de corte láser de metales y en la actualidad es una empresa de subcontratación de transformaciones metálicas. 

¿Y el futuro? «Tenemos claro que seguiremos reinventándonos para estar en el mercado y ayudar a que no se pare».

Lasertall recalca que durante los años transcurridos desde su creación, el objetivo por parte del equipo ha sido la innovación, calidad, servicio, agilidad y profesionalidad. Y sobre esos pilares es sobre lo que se ha construido todo lo demás, sin perder de vista el constante gusto por la readaptación. De hecho, «siempre invertimos en las últimas tecnologías disponibles en el mercado con el fin de ofrecer a sus clientes las técnicas más avanzadas de fabricación y siendo al mismo tiempo una empresa competitiva en un sector en constante cambio». A eso se le llama reactivación.