La situación de confinamiento que ha vivido España en estos últimos meses ha aupado al comercio electrónico a posiciones de privilegio. Esta crisis ha servido, según coinciden los expertos, para que las empresas tomen conciencia de la importancia de diversificar los canales tradicionales de venta. La consultora SeoEstudios, con sede en Salamanca, ha recopilado los datos necesarios para tratar de fijar tres claves en esta nueva era del sector.

EL AUMENTO DE BÚSQUEDAS

El confinamiento, explica la consultora, ha disparado la popularidad de las búsquedas de comercios on line. Según las tablas de ‘Google Trends’ aportadas por esta empresa, las búsquedas de comercio electrónico de tiendas de ropa, farmacias y supermercados han pasado de medidas de popularidad de 1 o 2 sobre 100, a alcanzar el 100 durante el mes de abril. El comportamiento de otros sectores como el ocio (libros o música) ha sido idéntico. Este hecho va a generar en el potencial cliente un hábito en su día a día, conocer de primera mano si el producto que busca se puede conseguir on line.

LOS NUEVOS HÁBITOS DEL CONSUMIDOR

Relacionado con lo anterior, parece evidente que el confinamiento ha acelerado nuevos hábitos en los consumidores. SeoEstudios explica que buena parte de consumidores que se mostraban reticentes al ecommerce y que ahora se han visto obligados a utilizarlo, se han dado cuenta de que se trata de un método seguro y cómodo. Esto, sumado a la gran cantidad de usuarios que tenían las tiendas on line, hace prever que el comportamiento del consumidor cada vez se está dirigiendo más hacia el comercio electrónico.

LA OPORTUNIDAD DE LAS EMPRESAS

La tercera clave no tiene que ver con el punto de vista del consumidor sino con el punto de vista de las empresas, algunas de las cuales ahora están obligadas a reiventarse si no quieren quedarse atrás. La digitalización es una herramienta potente que en épocas como la que hemos pasado da buenos resultados. SeoEstudios revela que el comercio electrónico ha crecido un 55%, según eCommerceNews, lo cual parece demostrar que el comercio electrónico es una buena oportunidad de negocio para cualquier empresa. De hecho, no son pocas las empresas han dado el salto al comercio electrónico o lo han mejorado durante el estado de alarma.

Así pues, los datos demuestran que los nuevos hábitos del consumidor sumados a la casi obligada iniciativa empresarial para subirse al mundo digital están potenciando un sector que asegura a los negocios una nueva vía de ingresos, a los clientes una mayor comodidad y a las empresas tecnológicas un nicho de mercado siempre en constante evolución y aún con mucho margen de mejora.