La actividad de la compañía Endesa en lo que se refiere a la restauración de antiguas cuencas mineras a nivel medioambiental ya ofrece datos positivos tras años de trabajo.

Según explica la empresa energética en un comunicado, la compañía tiene ese compromiso desde hace más de 40 años, cuando se iniciaron los primeros procesos de restauración en las más importantes cuencas mineras del país con el objetivo de que el entorno natural tras los años de explotación fuera mejor incluso a sus condiciones iniciales.

Ahora, se ha conocido que Endesa ha rehabilitado un total de 5.000 hectáreas en los cuatro emplazamientos en los que la compañía desarrolló históricamente su actividad minera de extracción de carbón: As Pontes (A Coruña), Andorra (Teruel), Peñarroya (Córdoba) y Puertollano (Ciudad Real).

Así, con la última restauración de 900 hectáreas de Puertollano, Endesa completaba su programa de recuperación de estos espacios mineros, con una inversión de más de 100 millones de euros.  Un proyecto con el que se han conseguido plantar más de 1,5 millones de árboles y recuperar 1.100 humedales.

Gracias a la recuperación, se han observado en las zonas más de 600 especies de vertebrados, de las cuales entorno al 70% se encuentran protegidas por la legislación e incluso en alguna zona hasta el 10% son especies amenazadas.

Estos datos pueden ser acogidos como una buena noticia teniendo en cuenta que una pandemia como la que acabamos de vivir, la del coronavirus, también tiene cierta influencia para la biodiversidad. La Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), citada por el portal Infobae, recalca que el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes en los últimos años, como ébola, zika, SARS, MERS, gripe aviar, gripe H1N1 e incluso sida, son de origen animal. No conviene olvidar, además, que los ecosistemas son sistemas complejos en equilibrio dinámico que se autorregulan. Mantiene la misma fuente que todas y cada una de las especies presentes, ya sean animales, vegetales, insectos, hongos, bacterias, virus, etc., están estrechamente relacionadas e interaccionan permanentemente mediante dinámicas de competencia, mutualismo, relaciones predador-presa, parasitismo, simbiosis, etc.

Así pues, políticas como la de Endesa, encaminadas a la recuperación ambiental de cuencas mineras van en la línea correcta. En este sentido, el Ministerio para la Transición Ecológica refrenda que “debido al cambio climático, se prevén múltiples efectos sobre la diversidad biológica que agravarán sus problemas de conservación, por lo que las medidas o acciones dirigidas a conservar y usar de modo sostenible la biodiversidad deben tener en cuenta las necesidades de adaptación al cambio climático. Asimismo, deben considerarse y potenciarse las sinergias positivas entre las políticas de conservación de la biodiversidad y las de mitigación y adaptación al cambio climático, pilares fundamentales en los que se basa la lucha global contra el cambio climático”.