La mayor movilización de recursos económicos de la historia está en marcha para frenar el impacto de la crisis sanitaria y económica que ha generado el coronavirus. Los miles de millones que se inyectan buscan proporcionar liquidez a las empresas, apoyar a los trabajadores e impulsar la digitalización. Así se deduce de las medidas que manejan los diferentes gobiernos internacionales.

En Europa, los principales paquetes de medidas se mueven en cifras que suponen entre el 15% y el 20% del Producto Interior Bruto de cada país. Alemania lidera este apartado con más de medio billón de euros para las empresas. Aunque se sitúa en el rango inferior del porcentaje del PIB, son los mayores estímulos que se plantean en el continente.

El Gobierno liderado por Angela Merkel ofrece garantías que pueden llegar a 550.000 millones. Lo hace mediante la ampliación y mejora del programa de avales del Banco de Crédito para la Reconstrucción, o KfW. Este tiene en cuenta los años que llevan las empresas alemanas en el mercado o su facturación para decidir hasta dónde cubre el riesgo, variando entre el 70% y el 90%.

Italia es el país europeo que más compromete su PIB, con un paquete de apoyos equivalente al 19,6%. Allí se ha ofrecido la suspensión hasta 18 meses del pago de hipotecas para desempleados o afectados por expedientes de regulación de empleo temporal. Del mismo modo, incluyen la paralización del pago de impuestos para las pymes y autónomos.

Emmanuel Macron ha puesto en Francia el segundo de los paquetes de medidas más cuantioso, con garantías de préstamos a las empresas por 300.000 millones. Además, aplazan las cotizaciones e impuestos directos y el pago de hipotecas de primera vivienda. Para los Erte, destinarán 8.000 millones con los que pagarán durante dos meses esos salarios. Entre sus propuestas, tiene en cuenta la Bolsa: por un lado prohíben las ventas al descubierto para 92 valores y por otro protegerán a las grandes empresas de ataques de terceros.

Cerrando repaso a la Unión Europea estaría el caso de Portugal. El primer ministro, Antonio Costa, ha comprometido 9.200 millones, equivalentes al 17% de su PIB para atender a empresas y autónomos. Como sus otros socios europeos, los dedica a garantizar la liquidez mediante líneas de crédito y la flexibilización del pago de obligaciones fiscales.

El Reino Unido la línea de avales para las empresas que ha lanzado Boris Johnson representaría el 15% de su PIB. Aquí la diferencia está en que distinguen entre pymes, para las que cubren hasta el 80% de sus pérdidas, y las firmas de mayor tamaño. También tienen en cuenta que los sectores más afectados (ocio, hostelería y minoristas) necesitan rebajas fiscales y subvenciones directas. De hecho, estas cuentan con una exención de impuestos durante un año.

¿Qué hacen las dos mayores economías del mundo? En Estados Unidos movilizan dos billones de dólares para el que se considera el mayor plan de rescate de la historia. Entre sus medidas incluyen 250.000 millones para pagos directos a cada ciudadano, préstamos para pymes por 350.000 millones y medio billón para las que atraviesen dificultades. Los aplazamientos de impuestos que plantean tienen en cuenta los sectores más afectados, como el turismo. Así, también ofrecen la suspensión temporal de cotizaciones sociales a los trabajadores.

Los impuestos centran la estrategia de China. Los pequeños contribuyentes están exentos del IVA en ciertas regiones mientras que han reducido estas tasas del 3% al 1% hasta finales de mayo para los pequeños negocios. Esa bajada se ha aplicado también en determinados sectores como servicios médicos, restauración, alojamiento, peluquería y lavandería. Otro de sus mediadas es la exención o reducción de cargos en las contribuciones del empleador a fondos de beneficios o seguros.

Entre los países asiáticos, Corea del Sur sigue ese modelo de reducción del IVA. Y añaden estímulos fiscales para el mercado del automóvil y una deducción de impuestos sobre gastos personales con tarjeta de crédito. De forma similar, Tailandia rebaja la retención de impuestos del 3 al 1,5% durante medio año. Ese mismo periodo usará Indonesia para su línea de acciones que incluye la exención del IRPF.