Más carga de trabajo, más estrés en la atención al cliente, más exigencia en el cumplimiento de todas las medidas de seguridad… Estas son algunos de los cambios que han experimentado muchas plantillas durante el estado de alarma. Aunque es cierto que el teletrabajo ha ganado peso, no hay que olvidar que muchos trabajadores han tenido que seguir acudiendo a su puesto de trabajo en fábricas o supermercados, por poner sólo dos ejemplos.

En este sentido, algunas de las empresas han querido tener un detalle con el esfuerzo de sus empleados y han decidido en los últimos meses implementar medidas para premiar esa dedicación extra. Una de las primeras compañías en instaurar estas primas fue Mercadona, que allá por el mes de marzo anunció a sus empleados un incremento del 20% de sus retribuciones.

Le siguieron medidas similares de otras grandes cadenas de distribución, como Alcampo, Dia, Carrefour o la división de supermercados de El Corte Inglés. Todas ellas, o bien aplicando un incremento porcentual del salario, o bien estableciendo una cantidad fija en concepto de bono, han querido premiar así el esfuerzo de sus plantillas. Cabe destacar que en muchos casos, estas compañías han tenido que aumentar plantilla para hacer frente a las diferentes demandas del mercado.

Pero no sólo las grandes empresas han querido premiar a sus trabajadores. Otras de menor tamaño han seguido su ejemplo. Así, encontramos el ejemplo de ServiceTonic, una empresa tecnológica de Barcelona que desarrolla y comercializa software de help desk y gestión de servicios para aumentar productividad en empresas. Sus directivos han decidido dar a cada trabajador un bono de 300 euros para que compren en los comercios de proximidad y contribuir, así, a la reactivación de estos establecimientos.

Seguramente, para encontrar la prima más alta a los trabajadores, hay que desplazarse hasta Navarra. Allí, Viscofan, empresa de envolturas artificiales de celulosa, colágeno y plásticos para productos cárnicos, ha dado un cheque de 1.000 euros por empleado. La compañía ha calificado esta prima como un “bonus de presencia” y su objetivo es agradecer “la calidad profesional y humana de la plantilla, que con su esfuerzo y responsabilidad está ayudando a garantizar el suministro a la industria alimentaria”.

También en el sector alimentario opera el Grupo Carinsa, una empresa familiar catalana dedicada a la investigación en el sector alimentario y cosmético. La mitad de la plantilla, ampliada antes de la crisis hasta casi los 200 empleados, trabajaba de forma presencial. La dirección consideró oportuno compensarles con una paga extra que oscilaba entre los 700 y los 2.000 euros.