La Asociación Española de la Carretera (AEC) y el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) han realizado una estimación de los puestos de trabajo que se podrían crear de forma anual si se cumplieran sus reivindicaciones ante las diferentes administraciones. Esa estimación habla de un millón y medio de empleos.

El sector de la ingeniería y la construcción expone que la reactivación económica debe venir, en parte, del compromiso de los fondos europeos pero también de los ahorros de las administraciones. La AEC ha presentado recientemente un programa al que ha denominado Plan de Carreteras Seguras, Verdes y Conectadas, con actuaciones por 32.000 millones que generarían un millón de empleos.

Los proyectos consistirían en la ampliación en un carril en 114 kilómetros de la red convencional; actuaciones en 4.000 kilómetros de especial peligro; repavimentar 90.000 kilómetros con el objetivo de mejorar la seguridad y reducir las emisiones de CO2, y adaptar 50.000 kilómetros a la movilidad conectada y eléctrica, con la instalación de 14.900 puntos de recarga.

La AEC apunta a que la viabilidad económica vendría de los presupuestos de las administraciones de carreteras, el superávit de los ayuntamientos (cifrado por este colectivo en más de 28.000 millones de euros) y parte de la nueva ronda de fondos europeos.

Por su parte, el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) eleva su cifra estimada de creación de empleo en 500.000 puestos anuales. Para lograrlo, este colectivo pide la implantación de un ambicioso Plan de Rehabilitación de Vivienda, basado en datos concluyentes: el 75% de los edificios en España se construyeron antes de las primeras leyes europeas sobre eficiencia energética y, de estos, se estima que el 80% seguirán en pie en el año 2050, según explica el CGATE en el portal Inmodiario.

Este colectivo reclama un plan específico de rehabilitación de vivienda que, además, incentive las inversiones a nivel fiscal. Alfredo Sanz, presidente del CGATE explica a Inmodiario que la rehabilitación de vivienda en España siempre ha estado por debajo de la media europea y eso tiene que ver, a su juicio, por la falta de políticas incentivadoras. La agilización de los trámites para conseguir permisos para la rehabilitación también es otro de los puntos reivindicativos.