La Tavella, una empresa social con un proyecto de negocio sólido, ecológico, sostenible y de proximidad, ha conseguido hacer crecer el negocio, tanto en clientes como en facturación, a pesar de las dificultades generadas por la pandemia. La compañía, ubicada en Cardedeu (Barcelona), logró cerrar el 2020 con 2.038 clientes nuevos, 1.025 más que el año anterior, y su facturación creció un 4,17%, superando el millón de euros. El incremento tanto en clientes como en ventas ha permitido a La Tavella “mantener los puestos de trabajo de un colectivo que no siempre lo tiene fácil y seguir apoyando a los pequeños productores del territorio”, explica Alfredo Resines, responsable de la firma.

La Tavella trabaja con 15 productores de toda Cataluña, que van rotando dependiendo de la época del año y de los productos que ofrecen. Comercializa cestas de frutas y verduras ecológicas certificadas de temporada y de proximidad, de forma puntual o con una periodicidad semanal o quincenal. También pone al alcance del cliente productos refrigerados, tales como carne de cerdo, pollo, ternera, lácteos frescos, hamburguesas vegetales, pizzas y platos precocinados, conservas de pescado, embutidos, harinas y cereales, vinos y cavas y productos de limpieza del hogar ecológicos.

La iniciativa social nació en 2006, promovida por la Fundación Viver de Bell-lloc y la Fundación Sant Tomàs, que tienen como objetivo la creación de puestos de trabajo para personas con discapacidad intelectual y trastorno mental severo, a través de la venta por internet y la entrega a domicilio. Las nuevas estrategias de negocio para este año se centran en potenciar las relaciones con los productores ecológicos locales de fruta y verdura, incorporar nuevos productos en seco y potenciar las suscripciones a las cestas.

Fuente: La Tavella