Un arco que detecta si las personas que pasan por debajo de él llevan o no mascarilla y mediante una voz, si alguien no la lleva puesta, se lo recuerda.

La extremeña Sodiro es la creadora de esta instalación que, además, toma la temperatura corporal a la persona que pasa bajo él con un termómetro infrarrojo y, si todo está correcto, también cuenta con un pequeño aspersor que desinfecta sus pies sobre una alfombra y un dispensador de gel que le lava las manos sin tocarlo.

De 2,20 metros de altura 1,5 de ancho y 75 centímetros de fondo, el arco también es capaz, gracias al contador que incorpora, de determinar el aforo de un lugar y si es posible que entren más personas o no, en función de este.

Un completo examen de medidas de seguridad desarrollado por tres extremeños y que permite en cualquier lugar confirmar que se cumplen todas las pautas de prevención contra la COVID-19.

Tal y como explica uno de los desarrolladores del proyecto, Víctor Martínez, “es un producto ideal para colocar en las entradas de cualquier lugar donde haya gran tránsito de personas”. Se trata de un diseño independiente, por lo que, como subraya Víctor Martínez, “es un sistema de fácil instalación, que se puede poner y quitar en unos minutos”.

Con sede en Badajoz, Sodiro, una startup creada hace ahora 3 años, ya ha dado empleo a seis personas y tiene previsto contratar a más trabajadores.

«Nuestras previsiones son de producir unos 600 arcos al mes«, explica Víctor Martínez quien además explica cómo ya cuentan con arcos instalados en residencias de mayores, residencias universitarias, colegios… Y cómo están trabajando también con versiones para eventos y supermercados, una opción que contemplará además la desinfección de los carros de la compra.