Desde que se fundara en España en 1996, Logisfashion no ha dejado de crecer hasta convertirse en uno de los principales grupos de logística mundiales en la industria de la moda, el retail y el ecommerce.

A día de hoy, Logisfashion dispone de una superficie de más de 362.000 metros cuadrados, distribuidos entre 23 centros logísticos, que se reparten por Europa, América y Asia.

Colombia, México, Chile, Panamá o China… La logística de Logisfashion no entiende de fronteras.

Así, a nivel grupo, la compañía cerraba 2019 con una facturación de 50.000.000 euros y tiene previsto alcanzar los 62 millones de euros de facturación en 2020.

Tras estos números, un gran dato de empleo: actualmente Logisfashion da empleo a un total de 1.200 personas, una cifra que esperan ampliar hasta los 1.500 en tres años.

Trabajo en equipo

Un éxito que es ajeno a la crisis económica que vivimos y que llevó, al inicio de la pandemia, a incluso presentar un ERTE para parte de la plantilla de la compañía de logística.

«Una medida extraordinaria y temporal», según explican desde la firma y que confirma el hecho de que, a día de hoy, estos empleados ya han vuelto a sus puestos de trabajo.

¿La clave? Una vez más, la creatividad y la fuerza de la colaboración. Así lo cree Juan Manzanedo, CEO y fundador de Logisfashion que señala: «Creo que es tiempo de apostar por la creatividad y el trabajo en equipo, la inteligencia colectiva puede abrir otros caminos».

«También veo imprescindible invertir en tecnología y sistemas robustos y flexibles que nos permitan ir escalando el negocio», añade Manzanedo al hablar de cómo reactivar la economía española.

Ya centrándose en el sector de la logística, Manzanedo afirma: «Creo que tenemos que adaptarnos a la nueva realidad en que la parte digital del negocio se ha llevado el gato al agua sobre el “brick”. Para ello es necesario adoptar un nuevo enfoque en la relación con los clientes que ahora piden servicios diferentes muchos más volcados en el ecommerce: integraciones sencillas, portales de acceso para seguimiento e interacción cliente/operador, track de la última milla y más que nunca en poner al cliente en el centro. Son tiempos de adaptación e innovación constantes».