Siempre primando las normativas de seguridad sanitaria, ha habido promotores que se han dejado la piel por organizar un ciclo de conciertos este verano, grandes recintos que han innovado para mantener los conciertos multitudinarios, salas de cine que han conseguido programar ciclos o museos que han buscado su relanzamiento pensando primero en aquellos que peor lo están pasando. La cultura ha vivido un verano extraño pero muy prometedor y, sobre todo, muy reconfortante. El tesón y la valentía de muchos empresarios ha provocado que la cultura no pare y que vaya despegando para volver a ocupar el lugar que le corresponde. Aquí, aunque hay muchos más, van dos ejemplos: el Wizink Center y el Museo Thyssen.

Escenario novedoso en el Wizink Center

Madrid ha acogido el Madriz Summer Fest, una nueva apuesta musical que ha llenado el calendario del WiZink Center durante este verano. Dos empresas, Proactiv y Voltereta Tour, se unieron para traer al recinto a más de 30 artistas en conciertos que se han celebrado del 15 de agosto al 15 de septiembre. Aunque haya sido en un formato más reducido de lo habitual, lo cierto es que el aforo ha superado las 2.000 personas en cada evento. Conciertos como los de Funambulista, Despistaos, Izal, Stay Homas, Pablo López, Ara Malikian, Sara Baras o Sofía Ellar  han demostrado que la cultura está más viva que nunca. La principal novedad es un escenario en el centro tipo 360, que permite aprovechar mejor el espacio ya que alrededor se dispondrán mesas y sillas hasta llegar a un aforo notable.

Bajada de precios en el Museo Thyssen

Otro ejemplo de reactivación es el del Museo Thyssen. En este caso, la idea es que, la limitación de aforo se compense con más visitas y, para ello se ha decidido bajar el precio de la entrada. Esta medida lleva en vigor desde el 1 de septiembre. Así, este recinto museístico baja el precio de su entrada única (permite ver tanto la colección permanente como las temporales) de 13 a 9 euros (y de 9 a 6 euros, en la tarifa reducida). La pinacoteca madrileña asegura en un comunicado que «quiere hacer este esfuerzo teniendo en cuenta la situación general del país y aprovechando que la muestra ‘Expresionismo alemán’ (del 27 de octubre de 2020 al 28 de febrero de 2021), que reunirá las obras de este periodo artístico pertenecientes a la colección privada de la familia Thyssen-Bornemisza, tendrá unos costes inferiores a los del resto de exposiciones».