La bodega Bela, situada en Villalba de Duero (Burgos), ha abierto recientemente sus puertas tras una inversión de 2 millones de euros en infraestructuras con el objetivo de reactivar el enoturismo de la zona a través de la realización de actividades que se sumarán a la elaboración de sus vinos.

El edificio principal, de más de 6.000 m2, combina de madera y cristal para crear un espacio vanguardista que se integra en el paisaje. Dispone, entre otros espacios, de una sala subterránea para almacenar más de 10.000 barricas, una nave de vinificación, y una novedosa sala de catas.

La inversión y reestructuración de la bodega, que comenzó en 2019 tras su adhesión a la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), ha supuesto la creación de un gran proyecto que involucra a diferentes pueblos de Castilla y León y que abarca un total de 83 hectáreas de viñedos de la denominación de origen Ribera de Duero.

Además, Bela busca convertirse en un referente para el enoturismo de la zona. Para ello apostará por la realización de catas, visitas al viñedo, celebración de comidas y eventos, y realización de diferentes propuestas de ocio al aire libre a partir de noviembre de 2021 y que se irán adaptando a cada estación del año.

“Ponemos en marcha este nuevo e ilusionante proyecto con un doble compromiso: crear nuevos vinos que se conviertan en embajadores de esta magnífica denominación en los más de 90 países a los que llegamos en CVNE; y fomentar el enoturismo, la riqueza y el valor de esta tierra y entorno tan único en el que nos encontramos, ha destacado Víctor Urrutia, CEO de CVNE.

Fuente: Financial Food