En un mercado discográfico marcado por las ventas digitales y el streaming, todavía hay coleccionistas que apuestan por el formato físico y escuchan música en vinilo. En Estados Unidos, por ejemplo, un 62% del total de ventas corresponde al vinilo, que ha logrado superar por primera vez desde los años 80 al CD. En España los datos no son tan optimistas, sin embargo cada vez son más los coleccionistas y amantes de la música que, frente al aumento del audio digital, prefieren el formato físico. Por eso no resulta sorprendente el renacimiento de Kaya Records, con la que el emprendedor Noel Luna ha recuperado la antigua tienda de vinilos de su familia en Amposta, para darle una nueva vida 30 años después.

“Mi familia conservaba el local donde mi padre tuvo la tienda antes de nacer yo, así que recuperé el mobiliario, hice algunos retoques y volví a darle vida. Aún conservo algunos vinilos de los que tenía mi padre, hoy edición de coleccionista”, asegura en declaraciones recogidas por Diari de Tarragona.

Kaya Records está recibiendo muchos clientes de aquella época, pero también todo un nuevo rango de público mucho más joven y que además de vinilos de colección buscan nuevos lanzamientos. En este sentido, Luna quiere que su local sea algo más que una tienda de discos al uso y funcione también como escaparate para artistas que empiezan y quieren posicionarse en la industria de la música, así como para artistas locales.

“Quiero que la gente venga y se lo pase bien, que se enamore del sonido del vinilo. He creado un espacio donde sentirme a gusto, no un lugar de trabajo convencional. Un homenaje a mis raíces y a los que un día se sintieron a gusto entre estas cuatro paredes“, asegura.

Por el momento la acogida ha sido muy positiva y, además de vender discos de vinilos, ha encontrado una nueva área de actividad como es el mantenimiento y reparación de tocadiscos, que no tenía apenas servicio en Amposta. “Vuelven a estar de moda los tocadiscos y esta es casi de las únicas tiendas especializadas en vinilos de la zona, ya que además de discos también vendo agujas y algo de material para repararlos”.

Fuente: Diari de Tarragona