Cuando de la noche a la mañana vio como todos sus clientes, restaurantes, hoteles y colegios, debían cerrar sus puertas por el Estado de Alarma, Jaime Rosa, el dueño de Frutas Yepes, no lo dudó.

Debía reinventar su negocio para seguir adelante y así lo hizo: el destino de sus productos frescos sería ahora el hogar de los valencianos.

Así, hace ahora cuatro meses, Frutas Yepes comenzó su servicio de entrega a domicilio, una forma de subsistir pero también de ayudar a los más desfavorecidos por la situación.

“Pensé que debía ayudar a otros, que estaban pasándolo también mal. Era una forma de seguir adelante yo, con mi negocio, pero sin olvidar que había gente que necesitaba ayuda. Por eso, a ancianos o familias necesitadas decidí o cobrarles a precio de coste o, directamente, en algunos casos, no cobrarles absolutamente nada”, explica Jaime.

De esto modo y desde ese día, con tan solo enviarle por WhatsApp la lista de la compra, él se encarga de llevarles, al día siguiente, todos los productos, y sin gastos de envío.

Una compra que no solo incluye las frutas y verduras de Frutas Yepes sino también carne, pescado, huevos o, por qué no, zumos y refrescos. Por lo que Jaime Rosa acude también a supermercados y a proveedores directos para así lograr unos precios más competitivos.

Una idea que no solo ha permitido a Frutas Yepes seguir adelante sino que además ha sido muy bien acogida. “En estos meses, he conseguido más de 400 clientes, una razón de peso por la que he decidido mantener, de momento, el servicio a domicilio”.

La reinvención de un negocio que tan solo tiene un secreto detrás: “Tener muchas ganas de trabajar y de seguir adelante”, afirma Jaime.