La Federación Empresarial Española de Asociaciones de Centros Especiales de Empleo (FEACEM) se ha unido al Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y a la Fundación CERMI Mujeres (FCM) para exigir que las personas con discapacidad estén presentes en la reconstrucción social y económica, ya que consideran que son uno de los grupos sociales más castigados por esta pandemia, colocándoles en una posición de fragilidad extrema ante una emergencia sanitaria de estas proporciones.

Así lo recoge el CERMI en el manifiesto publicado con motivo del Día Internacional y Europeo de las Personas con Discapacidad, al que se ha adherido FEACEM, y en el que alertan del impacto de la pandemia en las personas con discapacidad y sus familias, apostando por este colectivo como una pieza necesaria para conseguir la reconstrucción social y económica.

Entre las medidas concretas que plantea el manifiesto se encuentran la reconstrucción social, la creación de un fondo de rescate de emergencia postpandemia de 300 millones de euros para el sector social de la discapacidad, así como uno más amplio y global de 1.000 millones de euros para el conjunto del tercer sector de acción social de ámbito estatal.

El empleo juega un papel clave en la reconstrucción, por lo que también se demanda la adopción de un nuevo marco estatal para la inclusión laboral que permita aumentar la tasa de actividad laboral hasta el 50% en cinco años, lo que supondría la creación de más 200.000 nuevos empleos dignos y decentes.

Entre las peticiones también abogan por acabar con la hostilidad del entorno hacia las personas con discapacidad y lograr ver implantada la accesibilidad universal en todos los entornos. Según afirma el CERMI en el documento, la transformación digital de las estructuras, los procesos y la vida social no puede hacerse a expensas de las personas con discapacidad, ya que lo digital ha de ser accesible, asequible y sensible con la diversidad humana.

Además, confían en la puesta en marcha de políticas familiares que otorguen una protección intensificada a aquellas familias en las que existe una situación de discapacidad, así como la dotación de recursos y apoyos para las personas con discapacidad, especialmente las de edad avanzada, que residen en el medio rural para contribuir así a un desarrollo sostenible.

Por último, el CERMI y FEACEM aseguran que es necesario que los fondos europeos movilicen los recursos suficientes que tengan como destino promover activamente la inclusión social de las personas con discapacidad, y que esta financiación permita acometer la reconstrucción social, económica y tecnológica tras la pandemia del coronavirus con el fin de generar un cambio social en todos los ámbitos de la sociedad.

Fuente: FEACEM