Más de 700.000 botellas al año. Esa es la producción de Bodegas Martúe que, desde sus viñedos de La Guardia en Toledo, llegan a todo el mundo. Precisamente, esa ha sido la clave de que, a pesar de los difíciles meses que atraviesa la economía española desde el pasado marzo, en Bodegas Martúe las cifras sigan teniendo un claro carácter positivo. Tan positivo como el hecho de que su canal de ventas online se haya incrementado en un 330% desde que comenzó la pandemia y en el Black Friday más de un 800%.

Un auge del comercio electrónico que para Bodegas Martúe ha ido acompañada de una clara y exitosa expansión internacional. Así, desde Martúe, explican que la crisis que vivimos la están afrontando “potenciando al máximo la venta online (newsletters, redes sociales, promociones…) y las exportaciones, sobre todo a Europa y a China”.

Como señalan, “a pesar de no haber podido asistir a eventos, ferias, catas, etc. hemos aumentado un 18% nuestras exportaciones”, un logro que ellos mismos explican gracias al trabajo que ya habían hecho previamente.

“Hemos recogido los resultados de trabajo de años anteriores, que han sido buenos gracias a las relaciones con contactos internacionales que ya se habían iniciado. Esas relaciones durante la pandemia se han consolidado, por lo que la relación ha fluido y han ido aumentando sus pedidos”, afirman.

Apuesta por la tecnología

La decidida apuesta por la innovación tecnológica es otra de las claves tras el negocio de Bodegas Martúe. Así, la empresa decidía confiar en multinacional tecnológica Grupo SATEC para la transformación digital de la bodega hace ahora poco más de un año.

Un proyecto dentro del ámbito de Smart Agro o Agricultura 4.0, que contemplaba la aplicación de Internet de las cosas (IoT) para sensorizar y monitorizar el suelo, las plantas y el clima.

Con esta tecnología, es posible optimizar todos los procesos agrícolas vitales de Martúe para obtener unos caldos de la máxima calidad. En fases posteriores, el proyecto prevé ampliarse aplicando tecnología blockchain para garantizar la trazabilidad transparente y veraz a lo largo de todo el proceso productivo, desde el cultivo de la uva y la elaboración del vino en la bodega hasta el almacenamiento, distribución y entrega final del vino al consumidor.

Fuente: Bodegas Martúe