Jalapeños, zanahoria, naranja, azúcar, ajo y vinagre. Estos son los ingredientes que hacen falta para elaborar sriracha, una salsa picante tradicional del sudeste asiático que se consume y es popular en todo el mundo. Tanto, que dos hermanos venezolanos decidieron probar suerte y elaborar su propia versión con un toque adaptado a los gustos españoles. De este experimento nació ESPICY, una marca de salsas picantes que cuenta ya con una gran legión de fieles seguidores.

Juan y Andrés Casanova apostaron por los sabores picantes a pesar de que muchos les aseguraron que este sabor no gusta en España. Pero acertaron. Comenzaron elaborando salsa sriracha y tuvieron tanto éxito que ahora comercializan también sus propias versiones de kétchup, mayonesa y miel, todas picantes, así como mezclas de condimentos con base de chili, pimentón, ajo y sésamo. Pronto sacarán, también, salsa alioli y salsa barbacoa.

Todos sus productos se elaboran en fábricas de Murcia y Granada y se venden ya en 13 mercados gracias a su propia tienda y a plataformas online. Sin embargo, el plan de estos emprendedores no es quedarse en este punto. Entre sus objetivos está crecer y comenzar a venderse pronto en el sector gran consumo y en supermercados. Desde Madrid, los hermanos Casanova trabajan para que la atención al cliente sea, junto a los sabores únicos de sus salsas, una de las señas de identidad de ESPICY. En tan solo cuatro años, han conseguido hacerse un hueco en las despensas de los amantes del picante y un nombre en el mundo de las salsas.

Fuente: Hablemos de empresas y ESPICY