Tras más de siete meses cerrado, el Tablao Torres Bermejas de Madrid es el único de los 21 que existen en la capital que ha abierto de nuevo sus puertas al público. Lo hizo el 25 de septiembre cumpliendo con las medidas higiénicas y sanitarias, y tras instalar una mampara de metacrilato en el escenario para una mayor seguridad de artistas y público.

“Volvemos a abrir con todas las medidas que garantizan que Madrid no pierde una tradición tan suya como el flamenco. Vivir un espectáculo de estas características en directo es una experiencia tan única e irrepetible. Por eso, pese a ser una incógnita cuál será la evolución de la pandemia, queremos contribuir a que no se pierda la identidad de Madrid. En estos momentos, más que nunca, apostamos por la cultura y ponemos nuestro granito de arena”, señala Federico Escudero Feito, responsable del tablao Torres Bermejas.

En pleno centro histórico de Madrid, al lado de Gran Vía, este tablao cumplió en mayo 60 años desde su inauguración. Está en la misma sala que ocupó el más antiguo de Madrid (La Taberna Gitana, de 1949). Entre las famosas yeserías de sus paredes que imitan a uno de los palacios de la Alhambra de Granada, se fraguó la amistad entre Camarón, que cantó allí durante 12 años de 1968 a 1980, y el guitarrista flamenco Paco de Lucía.

Para esta nueva etapa de apertura se ha instalado una cámara termográfica que mide la temperatura corporal de los asistentes y un sistema de purificación del aire, además de dispensadores de solución hidroalcohólica. El Tablao Torres Bermejas, abrirá todos los viernes y sábados con dos sesiones (a las 19 y a las 21 horas) 
con aforo para 50 personas a los que seguirá ofreciendo su servicio de restaurante.