Una empresa familiar con 41 años de historia puede tener la tentación de acomodarse como negocio. Pero no es el caso de Zaust, una compañía textil de Zamora que se dedica a la fábrica de prendas de punto. Tanto es así que tras unos tres años dando pasos a favor de la internacionalización, este 2020 va a ofrecer los mejores resultados en este sentido.

Es la prueba de que un empresario no debe tener miedo a ese salto hacia su crecimiento exterior, puesto que resultados como los de esta empresa demuestran que sólo se trata de intentarlo.

Para Zaust este va a ser el primer año en el que las ventas internacionales superarán a las nacionales, en mercados como EEUU, Inglaterra, Holanda, Italia, Japón, Corea del Sur, Noruega, Bélgica, Francia o Lituania, por citar algunos ejemplos.

Esta compañía trabaja, sobre todo, la lana cocida conocida como austriaca y, a día de hoy, según explican sus responsables, “fabricamos con los mismos métodos que al principio, llevamos a cabo todo el proceso desde la creación de los tejidos hasta la distribución de nuestras prendas”.

Para esta empresa es importante que los centros de producción están en el ámbito territorial más cercano ya que eso permite un mejor control de la calidad. Y, como se ve, eso no es óbice para que se produzca el siempre ansiado crecimiento internacional. “Hemos apostado por el desarrollo en España manteniendo nuestros valores”, destacan desde la compañía.

Y, por último, la prueba de lo importante que es para una empresa, tenga el tamaño que tenga, un buen posicionamiento. Parte del auge exterior de Zaust tiene algo que ver con el hecho de que esta empresa es la que viste a la princesa Charlotte de Inglaterra. También esa circunstancia le ha dado publicidad en medios.