El apasionante mundo de los bebés convertido en reto empresarial y casi vital. Esa es la esencia de la empresa Tuset Baby, ubicada en Granada, y cuya propietaria, Elena Castillo, ha vivido unos meses apasionantes que le han llevado a una conclusión: «La situación sólo puede ir a mejor». Esa es la actitud perfecta para una reactivación económica necesaria para muchos negocios y gracias a esa actitud, la tienda de Elena está cosechando sus primeros éxitos.

La historia de Tuset Baby se remonta a antes de que el coronavirus obligara a decretar el estado de alarma. Su actual propietaria estaba decidida a coger el traspaso del negocio pero reconoce que «me desanimé». El primer golpe llegó incluso antes de que esta empresaria decidiera iniciar su proyecto. Pero ese desánimo no fue lo suficientemente importante como para contrarrestar la ilusión y finalmente Tuset Baby pasó a manos de Elena Castillo. Comenzaba la aventura.

Esa aventura tuvo alguna que otra complicación, tal y como recuerda su propietaria. «Abrimos en el peor de los escenarios, hubo una obra de remodelación de las aceras en la calle donde está la tienda, el calor veraniego, los rebrotes del coronavirus…», indica. Pero lejos de suponer un obstáculo, para Elena estas circunstancias se convirtieron en retos a superar. Y los acabó superando.

Ahora hace un pequeño balance de cómo han ido las cosas en estos primeros meses como propietaria de la tienda: «Estoy contenta porque voy vendiendo y he encontrado buena acogida entre mis clientes. Pienso que si en el peor de los escenarios las cosas se van pagando la situación solo puede mejorar», resume.

Su actitud es totalmente proactiva y aunque las cifras van saliendo, el esfuerzo por mejorar no puede parar. Por eso, reconoce que está tratando de ser cada vez más visible en redes sociales, incidiendo sobre todo en facilitar las ventas mejorando el servicio de envíos.