El mundo rural ha sido el gran protagonista del crecimiento del supermercado durante 2020. De las más de 1.250 inauguraciones de establecimientos de distribución alimentaria registradas en España en 2020, un 19,3% se han producido en municipios con menos de 5.000 habitantes, según datos de Retail Data recogidos por ASEDAS. Estas cifras vienen a reafirmar la importante capilaridad de la distribución moderna en todo el territorio y consolidan la presencia de los autoservicios y supermercados en los pueblos de menos de 10.000 habitantes.

Durante los últimos meses, el modelo de distribución alimentaria ha demostrado su apuesta por la proximidad, el equilibrio empresarial y el servicio al consumidor, llegando incluso a los municipios más pequeños. Esta cercanía ha contribuido a dinamizar las zonas rurales, crear empleo y favorecer el emprendimiento.

“La distribución alimentaria no solo es esencial, sino también un sector tractor de la economía española por su capacidad de crear empleo y de hacerlo en zonas que necesitan un impulso económico y social para retener población. La eficiencia de nuestro modelo ayuda a la creación y mantenimiento de pequeñas empresas de autoservicios o supermercados con un fuerte componente de servicio público en las zonas rurales de las que nos sentimos orgullosos”, ha asegurado Ignacio García Magarzo, director general de ASEDAS.

Cabe destacar que la labor de las centrales de compra permite a los operadores más pequeños competir en surtido y precio en beneficio del consumidor viva donde viva. Pero, además, la capacidad de llevar productos de gran consumo a unos 10 minutos de distancia de las casas de la mayoría de los españoles es uno de los factores que ha contribuido a que, durante la pandemia, la distribución alimentaria no haya sido un problema en ningún lugar de España.

Fuente: ASEDAS