Muchas ideas empresariales y comerciales puede que no lleguen a materializarse en plena reactivación por las exigencias de seguridad sanitaria de un espacio físico. Pero dos emprendedoras de Granada creen haber dado en el centro de la diana para disipar esas dudas. Y lo han hecho a través de la ingeniería, ideando un canon espacial basado en hexágonos que, según explican, garantiza esa seguridad. Cómo no, este diseño se ha ideado para aquellos comercios, fábricas, etc. que quieran contar con espacios más seguros.

Estas dos emprendedoras son Oxana Boldyreva, una ingeniera industrial y artista rusa, e Isaura Martín Romero, granadina y graduada en Marketing e Investigación de Mercados y Técnico Superior en Agencia de Viajes y Gestión de Eventos. Según explican al diario Granada Hoy, «la idea nos surgió durante la pandemia, ya que otro de nuestros proyectos se paró por completo. Por lo que decidimos reinventarnos”. Estas dos jóvenes empezaron a investigar, junto con unos amigos economistas, un modelo de negocio diferente y adaptable.

En su opinión y tras varios estudios, advirtieron que los espacios cuadrangulares no estaban respondiendo adecuadamente a las medidas que se iban tomando para frenar el coronavirus. “Investigamos todas las formas geométricas que existen en la naturaleza y nos dimos cuenta que las abejas tenían la respuesta”, admite Martín Romero. La creación de espacios hexagonales podría ser la solución. Este modelo de negocio, cuentan sus pioneras, “se podría adaptar a todo tipo de comercios: kioscos, chiringuitos, pequeñas tiendas, stand en ferias, hoteles. Incluso a colegios”.

Según su idea, «el recinto con forma de hexágono realiza cortes aislados: uno de ellos sería para la entrada al trabajador, que se encuentra en el núcleo central. Los clientes se encontrarán repartidos en cabinas de cinco o seis personas”, explican. «Gracias a este sistema, no es necesario limitar el aforo, ya que la distancia de seguridad entre una mesa y otra es la adecuada», concluyen.

Pero, al margen de esta nueva idea, cabe destacar de estas dos emprendedoras su capacidad para estar siempre con la mente abierta y, al paralizarse uno de sus proyectos por la pandemia, su capacidad de reinvención.