El 13 de marzo, el coronavirus dio al botón de pausa en España. Y con ello uno de los países que más turistas recibe del mundo se quedó noqueado. En la escuela de negocios turísticos Forst, Javier Jiménez desconocía el que sería uno de los lemas durante estas semanas y así lo transmitió a sus cuatro compañeros: «Esto no tiene que parar«. «Y no lo hemos hecho cuando otras se han parado», añade ahora.

Centrados en formar directivos para establecimientos hoteleros, Jiménez destaca que en marzo era momento de ver las oportunidades que podían surgir de la crisis. Y esa oportunidad consiste en seguir formando a estos mismos directivos para que dispongan de herramientas para afrontar una época dura de recuperación en un sector especialmente castigado por la crisis. Esa oportunidad, además iba a venir gracias a la digitalización.

Establecidos en Alicante, su sistema siempre había sido presencial. Y les había funcionado bien hasta el momento, cuenta Jiménez que ya habían pasado por la escuela Forst 400 alumnos.

Con el confinamiento, tenía que buscar otras opciones. Entre los escenarios que anticipaba «veía que se nos caía todo». Antes de que eso sucediera decidieron dar un vuelco. «Teníamos que hacer un giro rápido, en una semana, y, sobre todo, mi gran preocupación era dar más que lo que tenían». Eso significaba empezar a probar plataformas para ofrecer las clases y demás contenidos para que se pudieran seguir desde casa.

Para una pequeña empresa de cinco personas aquello parecía un muro difícil de superar. Parecía. «De repente, nos hemos pasado el online y hemos conseguido cosas que eran imposibles», señala orgulloso. Si las aulas de la escuela pasaban a ser virtuales, podían invitar a profesionales que antes tenían más dificultades para acercarse. Y, del mismo modo, podían pasar a tener alumnos de otras ciudades e incluso de otros países. «Esta crisis nos ha colocado a todos en la misma casilla de salida. A todos por igual. Nuestra empresa está ahora mismo en una posición muy parecida a otras que eran inalcanzables», concluye.