La Comisión Europea aprobó su estrategia verde basado en completo informe para dinamizar la economía justo antes de la paralización empresarial por culpa del coronavirus. Sus recomendaciones son ahora una de las claves para la reactivación

 La Comisión Europea aprobó su nueva estrategia verde a principios de marzo, curiosamente justo en la antesala de la paralización mundial de la economía. No obstante este Plan para la Economía Circular no sólo no va a quedar obsoleto sino que debe servir de guía para muchas empresas que ahora viven en un bucle de previsiones pesimistas y que, con estos consejos europeos, tienen la oportunidad de reactivar su actividad.

A nivel europeo, el plan prevé fomentar la creación de hasta 700.000 puestos de trabajo en los próximos 10 años. Asimismo, sueña con un incremento de más de medio punto del PIB europeo. Son datos que dan una idea de lo ambicioso de un plan que más que un plano es hoy una hoja de ruta para aquellos negocios que no encuentren la manera de resucitar.

La idea fundamental del Plan para la Economía Circular es la de garantizar que los recursos utilizados se mantengan en uso durante el mayor tiempo posible, dotando de mayor sostenibilidad al ecosistema empresarial.

Durante esta década, pues, las administraciones buscarán la complicidad de las empresas con medidas como las de fomentar que los productos sostenibles sean la norma, dar información fiable al consumidor sobre la vida útil de cada producto o incidir en el tratamiento y transformación de los residuos.

La transición hacia una economía circular es un hecho a tener en cuenta ya por las empresas, no sólo las de mayor tamaño sino también las pequeñas y medianas. La Comisión Europea se ha marcado como reto asegurar que esa transición ofrezca oportunidades para todos, sin dejar a nadie atrás.

Sectores como la electrónica, plásticos, embalajes, construcción y alimentación se sitúan como los prioritarios dentro de esta estrategia. Cualquier sector que se alinee en esta dirección, según la Comisión Europea, será más sostenible a nivel medioambiental pero también a nivel económico.