Las empresas están modificando su estructura, procesos y espacios aprovechando las oportunidades que abre la tecnología, y potenciando la creatividad y el bienestar. La pandemia ha acelerado esta evolución, orientada a la creación de espacios de trabajo eficientes, seguros y saludables que den respuesta a las nuevas necesidades en un entorno laboral cada vez más digital y flexible.

Esos nuevos usos de los espacios requieren que las oficinas y el mobiliario que las equipa permitan modificar la distribución y la disposición de los elementos. Y es que con la implantación global del trabajo en remoto como complemento al trabajo presencial, la oficina tradicional ha pasado a enmarcarse en un ecosistema que requiere optimizar e incrementar la eficiencia de los espacios. Las consideradas oficinas tradicionales llevan tiempo evolucionando pero ahora, de manera cada vez más rápida, se orientan hacia entornos laborales seguros, agile y Smart.

“El trabajo presencial requiere en estos momentos una readaptación de la oficina tal como la conocíamos, a través de entornos seguros que incorporen soluciones agile y Smart, que mejoren el entorno, la productividad y, por tanto, la satisfacción de los trabajadores”, ha asegurado Soledat Berbegal, Consejera y directora de reputación de marca de Actiu.

Se trata, en definitiva, de una nueva forma de enfocar el trabajo a través de la metodología agile, que es una pieza clave de esta transformación en grandes empresas al permitir organizar y repartir el trabajo de una manera rápida y flexible entre diferentes equipos multidisciplinares, unido a las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas inteligentes para sensorizar espacios y elementos de mobiliario, con el fin de asegurar unas condiciones adecuadas, del entorno laboral.

Fuente: Actiu