Rótulos, vinilos, diseños… Y ahora mamparas.

Saber adaptarse y encontrar nuevas oportunidades de negocio. Ese es muchas veces el mejor secreto que esconden los emprendedores, aquellos que lejos de rendirse cuando se tuerce el camino, siguen luchando.

Eso es lo que decidió hacer Eduardo Talaván, de Con&Res, empresa de diseño gráfico, rotulación e impresión que fundó con su padre hace 19 años en Plasencia (Cáceres).

La situación provocada por la pandemia del coronavirus hizo que Eduardo viera cómo ni un solo pedido llegaba a su negocio.

Una situación que le llevó a decidir que tenía que buscar un nuevo proyecto, algo que le permitiera seguir adelante y salvar las circunstancias del momento.

Así que, tras preguntarse qué podía ser necesario para la sociedad (y con ello, el mercado) en ese momento, no lo dudó: las mamparas de metacrilato, una medida de protección sanitaria que comenzaban a demandar taxistas, tiendas, hospitales…

Dicho y hecho: con la fresadora tipo CNC, una máquina que adquirió hace tres años, en apenas un mes y medio Eduardo ha fabricado cerca de 300 mamparas.

Peluquerías, gasolineras, centros de estética o ayuntamientos han sido algunos de los clientes a los que la empresa ha dotado de mamparas, de cualquier tamaño y forma.

El boca a boca fue esencial para el éxito de esta nueva línea de negocio que ha permitido a Con&Res, una pequeña empresa de 3 empleados, seguir remando en estos duros tiempos y que será una más a partir de ahora.

“Que aprovechen para formarse, que aprovechen para buscar un elemento diferenciador entre ellos y sus competidores, que se distingan”, aconseja Eduardo Talaván a cualquier otro empresario que esté aprovechando un mal momento.

Diferenciarse para seguir adelante.