Raquel Fraile, responsable de la empresa Conbarro, tenía pensados muchos proyectos para el futuro y la pandemia le hizo reflexionar. ¿Paralizarlos? ¿Aplazarlos? ¿Cancelarlos? Su valentía empresarial le propuso otra respuesta: «Hacerlos realidad ya«. Pese a las dificultades de iniciar nuevos proyectos en momentos complicados, esta empresaria decidió que era el momento de acometer estos proyectos pendientes y así lo hizo, buscando la reactivación necesaria que necesitan todas las empresas en estos momentos.
«La pandemia me ha servido para poner en marcha iniciativas que tenía pensadas para el futuro. Me he dado cuenta de las posibilidades de la formación on line y de que adoro dar clase», confiesa la responsable de la empresa Conbarro, dedicada al mundo de la cerámica artesanal.
Así es como nacieron los cursos on line. «En nuestros cursos presenciales puedes aprender nuevas técnicas y perfeccionar tus conocimientos. Si no tienes experiencia con la cerámica es una forma ideal de empezar. Con la formación on line, se abre otra nueva ventana y línea de trabajo: aprendes interesantes contenidos sin moverte de casa, puedes asistir a clase en directo y aprender a tu ritmo, con material de apoyo y prepararte para poner en práctica todo lo aprendido en el taller», resume.
Lo cierto es que esta empresa malagueña está poniendo todo de su parte para reactivarse. Ya no sólo ha ampliado su oferta de cursos sino que también ha apostado por mejorar su imagen de marca, con una web muy cuidada que ayuda a conocer el universo Conbarro. Entre las últimas novedades está la presentación de cursos on line que se llevarán a cabo durante el verano.