No son ni los primeros, ni los únicos. Pero sí que pueden servir de ejemplo para otros empresari@s que pasan momentos complicados. Son cinco historias del sector de la hostelería que si por algo se caracterizan es por ser historias de superación. Y no hay mejor consejo que conocer cómo se sobrepusieron a las dificultades.

Territorio Burger

El 16  de marzo, recién declarado el estado de alarma, tenía previsto abrir en Málaga el restaurante Territorio Burger. Su propietaria, Irene Pérez, cuenta al diario SUR que «fueron momentos de incertidumbre», que lo tenía todo previsto para la fiesta de la inauguración y que incluso la sombra del cierre prematuro llegó a aparecer. Pero su decisión fue firme: seguir adelante y adaptarse a las circunstancias. Lo que hizo fue abrir para, al menos, repartir comida a domicilio. Fue así como este nuevo establecimiento, con una idea de negocio que potencia a los productores locales, se hizo un hueco en la sociedad malagueña y hoy empieza a ser un referente.

Levi Angelo Gelato

También en Málaga está la heladería Levi Angelo Gelato. Su responsable, Levi Angelo, admite en el diario SUR que tuvo que elegir entre inaugurar este establecimiento o los dos que ya tenía en la localidad malagueña de Frigiliana. La inauguración del primero estaba previsto para el día 21 de marzo pero no se pudo llevar a cabo. La primera decisión que tomó su propietario fue centrar sus esfuerzos en Málaga y reorientó su modelo negocio, inicialmente pensado únicamente para el turismo y que hoy se centra en un cliente más diverso.

Harro

La historia de superación del restaurante Harro, en Salamanca, es doble. En diciembre abrió sus puertas este céntrico local después de haber tenido que cerrar al no disponer de terraza por la normativa municipal. Fue precisamente este establecimiento el que tuvo que batallar por cambiar la ordenanza, que finalmente fue la que propició que volviera a abrir. Solucionado este problema, vino el coronavirus y tuvo que armarse de paciencia, como tantos otros establecimientos de este tipo.

Formaje

El centro de Madrid acogió el pasado mes de mayo, ya en plena desescalada, la apertura de Formaje, un establecimiento dedicado al mundo del queso. Tenían previsto abrir en marzo pero la pandemia lo truncó todo. Sus propietarios, Clara Diez y Adrián Pellejo,  diseñaron una potente campaña de imagen cuyo resultado fue incontestable: comenzaron a organizarse colas para conseguir toda clase de productos exclusivos relacionados con el queso. El modelo de negocio se orientó también hacia algo más que una tienda: un modelo «de interacción social», como explican a la revista Elle.

La Ultramarina

Cuando con 21 años Adrián García montó La Ultramarina en Zaragoza, no se imaginaba cómo cambiaría su negocio cinco años después. Y cómo crecería. Convertido en uno de los restaurantes más reconocidos de la capital aragonesa, La Ultramarina tuvo que afrontar la pandemia no sin dificultades y potenciando el servicio a domicilio que, lejos de lastrar los resultados, los mejoró. Su propietario, pese a las dificultades, resume al Heraldo de Aragón su filosofía: «Nos hace feliz hacer felices a los demás».

Fotos: La Ultramarina