La sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Esos dos ejes estratégicos han llevado a Central Lechera Asturiana a convertirse en la primera empresa española en conseguir la certificación de AENOR tanto de la neutralidad en carbono en todas sus factorías como de su “Estrategia de Economía Circular”.

La certificación “Neutralidad en Carbono” de AENOR en sus factorías es una prueba del compromiso de la organización con la descarbonización y la neutralización de impacto a través del respaldo a proyectos medioambientales. También establece los requisitos para la cuantificación, reducción y compensación de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de cara a continuar avanzando en los próximos años. Este reconocimiento es el fruto de la inversión de más de 12 millones de euros a la protección del medioambiente que Central Lechera Asturiana ha realizado en 2020.

Por otra parte, la compañía ha logrado también la certificación de “Estrategia de economía circular”, un reconocimiento a acciones como el fomento del ahorro energético que Central Lechera Asturiana lleva a cabo, utilizando energía verde en el 100% de sus factorías y en el 75% de las granjas de los socios -ganaderos.

En lo que se refiere a sus productos, el 100% de los briks cuenta con el certificado FSC, el 98% de los envases son de plásticos reciclables y cuenta con más de un 40% de materiales de origen renovables. Además, el cartón utilizado en los embalajes es reciclado en más del 95% y recientemente ha lanzado al mercado los primeros plásticos reciclados en sus embalajes. En los últimos años también ha alcanzado una reducción del 15% en su consumo de agua.

“Desde hace ya varios años nuestra estrategia ambiental se ha ido basando en el desarrollo de una economía circular, en la que los residuos no son desechos, sino una importante materia prima para desarrollar nuevos productos y los recursos energéticos e hídricos son demasiado valiosos para que se pierdan”, afirman desde la compañía.

Así, en Central Lechera Asturiana, explican, “generamos más del 99% de la energía que consumimos, evitando la emisión de 11.000 tom de CO2 a la atmósfera, lo que equivale a la absorción de C02 de 225 nuevos árboles al año. En los últimos 3 años hemos reducido nuestro consumo de energía en un 4%.”.

Fuente: Central Lechera Asturiana