VOLVER A HISTORIAS DE LA REACTIVACIÓN

Ignacio García Magarzo

Director General de Asedas

“Las empresas de distribución fueron muy ágiles en responder a las nuevas necesidades de los consumidores, como el comercio electrónico o la atención personalizada a grupos de riesgo”.

La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados es la primera organización empresarial de distribución alimentaria de España. Suma un total de 282.600 trabajadores, más de 19.000 tiendas y 10 millones de metros cuadrados de superficie comercial de productos de alimentación y gran consumo, lo que supone un 75% del total en España. Estuvieron en primera línea cubriendo los servicios esenciales durante la pandemia.

¿Habéis detectado si las empresas tenían un plan de contingencia para este tipo de situaciones?

La pandemia ha sido una situación inédita para el conjunto del sistema productivo, por lo que, en general, no existían planes de contingencia tan específicos. Sin embargo, la mayoría de las empresas ha sabido adaptarse con mucha rapidez a la crisis. Ha sido así gracias al liderazgo de los directivos, que han sabido dar pautas de actuación claras, y a la implicación de los trabajadores desde el primer momento.

¿Cómo se adaptaron las empresas durante la pandemia?

La adaptación se ha producido en varios frentes. Uno de ellos fue el organizativo, donde se tomaron medidas de protección de los trabajadores presenciales, de coordinación con proveedores y otros interlocutores –incluidas las AAPP- y comunicación interna y externa para transmitir tranquilidad. Otro se refiere a los procesos de negocio: la mayoría de las empresas fueron muy ágiles a la hora de responder a las nuevas necesidades de los consumidores relacionadas, por ejemplo, con el comercio electrónico o la atención personalizada a grupos de riesgo.

¿Notasteis un cambio de modelo de toma de decisiones en las compañías? Si es sí, ¿cómo?

En el caso de la distribución alimentaria, el liderazgo de los equipos directivos y la comunicación interna fue fundamental para transmitir tranquilidad a los empleados y ofrecerles pautas claras de actuación. Más que un cambio de modelo, se pudo comprobar la eficiencia en la gestión de las organizaciones.

¿Se implantaron nuevas tecnologías en el trabajo diario?

Sí, básicamente las necesarias para agilizar, como las reuniones virtuales. Además, en nuestro sector, cabe destacar el desarrollo rápido de herramientas de digitalización enfocadas al comercio electrónico y a la logística.

¿Cuál creéis que ha sido el mayor aporte de valor de las compañías en este periodo?

Seguir operando con la máxima normalidad posible y respondiendo a las necesidades de los consumidores, aún en circunstancias tan adversas e inéditas. Desde los primeros momentos de la pandemia, tras unos días de compra de acopio, la población tuvo claro que la alimentación no iba a ser un problema y eso fue muy importante para transmitir tranquilidad en el marco de una situación muy estresante para todos.

¿Cuál pensáis que fue el momento clave que se recuerda especialmente?

El primer Decreto Ley de confinamiento (14 marzo 2020), que supuso un gran esfuerzo para adaptar casi de un día para otro las tiendas a las pertinentes medidas de seguridad. Afortunadamente, las empresas llevaban días observando la situación en otros países de Europa –especialmente Italia- y se pudieron establecer ciertos protocolos de actuación que se aplicaron con celeridad. Desde ese momento, se consiguió transmitir la tranquilidad necesaria a clientes y a trabajadores. Por suerte, en esa norma se reconoció el carácter esencial de nuestro sector, lo que nos permitió adaptarnos con flexibilidad a las circunstancias.

¿Cuándo creéis que las empresas se dieron cuenta de que tenían que cambiar e implementar nuevas acciones?

Con bastante rapidez, algunas de ellas incluso se estaban preparando con antelación al ver la situación en otros países de Europa.

¿Cuál es el mayor reto que ha superado tu empresa durante la pandemia? ¿Por qué es éste el mayor reto?

Todas nuestras fuentes de ingresos desaparecieron y se nos acabó el dinero. Creo que poco más puedo decir aquí.

¿Cuál se piensa desde ASEDAS que ha sido el mayor reto que han tenido que superar las empresas durante la pandemia? ¿Por qué es éste el mayor reto?

El mayor reto fue la capacidad de reaccionar con rapidez, de trasmitir tranquilidad a clientes y empleados y de coordinarse con proveedores de productos y servicios y también con las administraciones públicas, con las que se colaboró desde el primer momento, por ejemplo, en la redacción de la Guía de Comercio con medidas preventivas frente a la Covid-19.

Y el aprendizaje es la necesidad de tener organizaciones sólidas, bien gestionadas y con capacidad para transmitir y ejecutar con agilidad los procesos precisos en cada momento y la suficiente fortaleza estructural para asumir con rapidez nuevos retos.

¿Qué iniciativas van a quedarse en las empresas tras la reactivación? ¿Ha cambiado la cultura de las compañías (valores, manera de hacer las cosas, normas, comportamientos…)?

Esperamos que permanecerá reforzado el espíritu de colaboración entre eslabones de la cadena, la valoración social de los empleados de los supermercados, la digitalización (canal de ventas, procesos de trabajo…), el sentido de servicio a la sociedad y la triple sostenibilidad social, económica y medioambiental.

¿Cuál sería el consejo de ASEDAS a las empresas para situaciones de crisis como las que hemos vivido?

Es importante diseñar escenarios de crisis y contar con los recursos para ponerlos en marcha en caso necesario y ser conscientes de la solidez del modelo de distribución que tenemos en nuestro país para seguir fortaleciéndolo al servicio de la sociedad.